Prueba pericial informática: Reglas de Validez y Criterios de Cadena de Custodia
La integridad de la evidencia digital en el proceso civil depende de un peritaje informático riguroso que blinde la cadena de custodia.
En la práctica jurídica contemporánea, la práctica totalidad de los conflictos que llegan a los tribunales de lo civil y mercantil contienen algún componente digital. Lo que en la vida real comienza con un malentendido en una conversación de WhatsApp, una modificación sospechosa en un contrato enviado por correo electrónico o una filtración de secretos industriales, a menudo termina en una catástrofe procesal debido a la falta de una prueba pericial informática adecuada. El error no suele estar en la veracidad del hecho, sino en la incapacidad técnica de demostrar que esa evidencia no ha sido manipulada, borrada o alterada antes de llegar a la mesa del juez.
El tema se vuelve confuso porque la evidencia digital es, por naturaleza, volátil y fácilmente editable. Las partes suelen creer que basta con presentar un “pantallazo” o una impresión en papel, pero la jurisprudencia española ha elevado los estándares de exigencia. Cuando se produce una impugnación de la autenticidad, la carga de la prueba se vuelve insoportable para quien no ha seguido un protocolo de cadena de custodia. Esta inconsistencia entre lo que el cliente percibe como “verdad” y lo que el tribunal admite como “prueba” es lo que genera escaladas de costes y negativas de admisión que arruinan estrategias legales completas.
Este artículo aclarará los escenarios típicos donde el peritaje informático es la pieza clave para ganar un litigio civil. Exploraremos los estándares de análisis forense, la lógica de validación mediante códigos hash y el flujo práctico para asegurar que un registro electrónico sea indestructible ante una tacha de falsedad. Al finalizar, el profesional dispondrá de una visión técnica y operativa para gestionar desde disputas de consumo hasta complejos casos de competencia desleal, asegurando que el soporte digital sea un aliado y no un riesgo procesal.
- Autenticación de WhatsApp: No basta la imagen; se requiere la extracción forense del terminal para verificar el código hash y los metadatos de envío.
- Verificación de Correos: El análisis de las cabeceras SMTP determina si el mensaje fue realmente enviado por el servidor alegado o si es un spoofing.
- Integridad de Documentos: El peritaje detecta modificaciones en metadatos de PDFs o archivos Office que revelan fechas de creación reales frente a las declaradas.
- Geolocalización: En disputas de cumplimiento de servicios, los registros de ubicación del dispositivo son la prueba reina para desmentir falsas ejecuciones.
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Última actualización: 26 de enero de 2026.
Definición rápida: La prueba pericial informática es la intervención de un experto técnico (perito) encargado de identificar, extraer, conservar y analizar datos en soportes electrónicos para que sirvan de prueba auténtica en un proceso judicial.
A quién aplica: Litigantes en procedimientos ordinarios y verbales, empresas con disputas de propiedad intelectual, acreedores que buscan probar contratos verbales digitales y consumidores afectados por fraude electrónico.
Tiempo, costo y documentos:
- Fase de Extracción: Suele realizarse en 24-72 horas para asegurar la no alteración de los datos originales.
- Costo del Dictamen: Varía según la complejidad, desde 800 € para una certificación de chat hasta 3.000 €+ por análisis de servidores empresariales.
- Documentos Necesarios: Soporte físico original (móvil, disco duro), acta notarial de entrega (opcional pero recomendada) y pliego de preguntas para el perito.
Puntos que suelen decidir disputas:
- Inalterabilidad del Hash: Si el perito demuestra que el código SHA-256 del archivo no ha cambiado, la impugnación por manipulación pierde toda fuerza.
- Rastros en el Sistema Operativo: La evidencia de que un archivo fue borrado voluntariamente después de recibir un requerimiento judicial suele interpretarse como mala fe procesal.
- Contradicción de Peritos: La claridad con la que el experto defienda su metodología forense en el juicio oral suele decantar la balanza del magistrado.
Guía rápida sobre peritaje informático civil
- No toque el dispositivo original: El uso continuado de un terminal después de un incidente puede sobreescribir datos temporales críticos para la prueba.
- Solicite la “imagen forense”: El perito no trabaja sobre el original, sino sobre una copia bit a bit certificada que garantiza la integridad del soporte primario.
- Metadatos vs. Contenido: El valor de la prueba no está solo en el texto del mensaje, sino en la información oculta que prueba quién, cuándo y desde dónde se envió.
- Chain of Custody: La trazabilidad documental de quién ha tenido acceso al dispositivo desde que se recogió es obligatoria para evitar nulidades.
- Impugnación preventiva: Si sospecha que la contraparte presentará pruebas digitales, prepare a su perito para analizar las inconsistencias técnicas de esa prueba.
Entender el peritaje informático en la práctica
En el Derecho Civil español, la prueba se rige por el principio de libre valoración, pero los magistrados se encuentran cada vez más ante un abismo de desconocimiento técnico. Cuando una parte presenta un hilo de mensajes de Telegram como prueba de un acuerdo de pago y la otra parte simplemente dice “yo no escribí eso”, el juez entra en una situación de non liquet. Aquí es donde el perito informático actúa como un auxiliar necesario de la justicia, traduciendo registros binarios complejos en un lenguaje humano y jurídico comprensible.
Lo que en la práctica judicial se considera “razonable” ha cambiado drásticamente. Hace una década, una captura de pantalla era suficiente si no se impugnaba. En 2026, la existencia de aplicaciones capaces de generar chats falsos con un realismo asombroso obliga a los tribunales a aplicar un benchmark de desconfianza técnica. La disputa suele desarrollarse no solo sobre el mensaje, sino sobre la propia cuenta: ¿pertenecía el ID de usuario realmente al demandado? ¿Hubo una suplantación de identidad mediante SIM swapping? Solo un análisis forense de la red y del dispositivo puede responder a esto.
- Nivel de Certidumbre: El perito debe concluir si la evidencia es “auténtica”, “no manipulada” o si existen indicios razonables de alteración.
- Jerarquía de Análisis: Los logs del servidor (Google, Microsoft) tienen mayor peso que los archivos locales del teléfono, pero su obtención requiere auxilio judicial internacional.
- Puntos de Giro: El descubrimiento de un metadato discrepante (un archivo PDF con fecha de modificación anterior a su supuesta creación) anula la credibilidad del proponente.
- Flujo de Defensa: Ante una prueba falsa, el perito debe centrarse en demostrar la imposibilidad técnica de la secuencia de eventos narrada por el contrario.
Ángulos legales y técnicos que cambian el resultado
La jurisdicción civil, a diferencia de la penal, pone un énfasis especial en el principio de aportación de parte. Esto significa que si usted no trae al perito de inicio con la demanda, es muy difícil que el juez nombre uno de oficio para “verificar” sus capturas de pantalla. La calidad de la documentación técnica es el eje: un informe que solo pegue fotos es papel mojado. Un informe profesional detalla el software forense utilizado (como Cellebrite o EnCase), describe el cálculo de los valores hash y adjunta el anexo digital con los archivos en formato original.
Otro ángulo crítico es el entorno de los contratos mercantiles. En disputas de cumplimiento de software o implantación de ERP, el perito debe analizar el código fuente y los logs de base de datos para determinar si el fallo fue por una mala programación o por un uso indebido del cliente. Aquí, los cálculos base no son fechas, sino métricas de rendimiento y trazabilidad de errores. El benchmark de razonabilidad en estos casos se mide por los estándares de la industria (ISO/IEC 27037) sobre la gestión de evidencias digitales.
Caminos viables que las partes usan para resolver
Ante una prueba pericial informática contundente, la vía más común es la solución extrajudicial o transaccional. Cuando el abogado contrario recibe un dictamen que certifica que el borrado de correos fue intencionado y se realizó desde la IP de la sede social, las posibilidades de éxito en el juicio se desvanecen. El paquete de pruebas actúa como un elemento de disuasión. La segunda vía es la mediación técnica, donde un perito tercero actúa como dirimente para evitar el coste de un juicio largo donde ambos pagarían peritos privados.
En la estrategia de litigio, si la contraparte presenta un informe pericial defectuoso, el camino más eficaz no es solo negar el hecho, sino encargar una pericial de contradicción. El perito de defensa no busca probar que el cliente es inocente, sino que el método del perito contrario no fue científico: que rompió la cadena de custodia, que usó herramientas no homologadas o que sus conclusiones son meras conjeturas. En un careo de peritos, el que domina la normativa técnica y procesal suele ganar la convicción del juez.
Aplicación práctica de la pericial informática paso a paso
El flujo típico de un peritaje eficaz se rompe en el momento en que se pierde la inmediatez. En el ámbito civil, donde la parte contraria tiene acceso físico a sus propios dispositivos, el riesgo de borrado preventivo es altísimo. El abogado debe actuar de forma sincronizada con el técnico para “congelar” la realidad digital antes de enviar cualquier burofax o notificación de demanda.
- Identificación del soporte rector: Determinar si la prueba está en la nube, en un smartphone o en un servidor local.
- Aseguramiento de la evidencia: Realizar un acta notarial de presencia o usar herramientas de sellado de tiempo para fijar que la evidencia existía en una fecha concreta.
- Extracción Forense: El perito realiza la imagen bit a bit del soporte, documentando cada paso para garantizar que el original no ha sido modificado (integridad).
- Análisis y Filtrado: Búsqueda de palabras clave, metadatos, registros de borrado y vinculación de identidades digitales.
- Emisión del Dictamen: Redacción de conclusiones claras, sin tecnicismos innecesarios, respondiendo a los puntos de controversia del pleito.
- Ratificación en juicio: Defensa oral de las conclusiones ante las preguntas de los letrados y el magistrado, aportando seguridad técnica.
Detalles técnicos y actualizaciones relevantes
En 2026, los estándares de transparencia algorítmica y el uso de Inteligencia Artificial en la edición de imágenes han hecho que el análisis de metadatos EXIF o de cabeceras de correo sea insuficiente por sí solo. Los peritos ahora aplican técnicas de análisis de ruido digital para detectar píxeles inconsistentes en capturas de pantalla. Además, la retención de registros o logs de conexión por parte de las operadoras (Ley de Conservación de Datos) es una ventana de tiempo limitada que obliga a solicitar medidas cautelares de aseguramiento de prueba en las primeras fases del proceso.
Punto de atención esencial es la itemización de la prueba digital. No se puede aportar un disco duro entero sin más; el perito debe desglosar qué archivos son relevantes para el caso y cuáles deben ser excluidos por afectar a la intimidad de terceros. El tribunal rechazará cualquier prueba que considere prospectiva o que viole el derecho a la privacidad sin una justificación proporcional al bien jurídico protegido en el contrato o disputa civil.
- Código Hash SHA-256: Es el estándar mínimo exigible para identificar un archivo de forma unívoca.
- Write-Blockers: Dispositivos físicos que impiden que el ordenador del perito escriba datos en el disco duro analizado durante la copia.
- Análisis de Slack/Teams: Los nuevos casos típicos involucran comunicaciones corporativas donde los mensajes se editan; el perito debe recuperar el historial de versiones.
- Trazabilidad de IP: La vinculación de una acción digital con una dirección física requiere cruzar datos de la operadora con los registros internos del dispositivo.
Estadísticas y lectura de escenarios
El análisis de los litigios civiles en los últimos tres años muestra una tendencia clara: la prueba digital es el centro del conflicto, pero su éxito depende críticamente del rigor técnico. Las siguientes métricas reflejan los patrones de escenario más comunes.
Distribución de casos que requieren peritaje informático
42% – Autenticación de Comunicaciones: Validación de WhatsApp, Telegram y redes sociales en contratos verbales.
28% – Competencia Desleal y PI: Robo de bases de datos, infracción de patentes y uso indebido de software.
20% – Fraude Bancario y Phishing: Disputas contra entidades por falta de seguridad en transacciones electrónicas.
10% – Otros: Incumplimientos de SLAs en servicios IT y disputas de geolocalización.
Impacto del peritaje en el resultado judicial
- Tasa de éxito en admisión de prueba: 15% (solo capturas) → 94% (con informe forense y código hash).
- Acuerdos extrajudiciales post-dictamen: Incremento del 65% en las primeras 4 semanas tras la entrega del informe.
- Reducción de impugnaciones: Un informe que incluya el acta notarial de la cadena de custodia reduce las impugnaciones de la contraparte en un 70%.
Puntos monitorizables para el letrado
- Latencia de reacción: Días transcurridos entre el hecho y la extracción (lo óptimo es < 5 días).
- Tasa de integridad: % de evidencias recuperadas frente a las alegadas originalmente.
- Ratio de coste/beneficio: Cuantía del pleito vs. honorarios del perito (umbral de rentabilidad suele estar en pleitos > 12.000 €).
Ejemplos prácticos de peritaje informático
Escenario de éxito: Justificación de cumplimiento
Una empresa de reformas es demandada por no terminar una obra. El cliente aporta fotos pero borra los chats de coordinación. La empresa encarga un peritaje de sus terminales. El experto recupera chats borrados donde el cliente prohibía el acceso a la vivienda ciertos días. Por qué se sostiene: La recuperación forense de datos borrados demuestra la obstrucción del cliente, exonerando a la empresa de la mora contractual.
Escenario de pérdida: Vacío de prueba digital
Un profesional reclama honorarios basándose en un email impreso donde el cliente acepta el presupuesto. El cliente impugna alegando que el email es un montaje. El profesional ya no tiene el ordenador original y el servidor de correo ha purgado los registros. Por qué se pierde: Sin el archivo original o el peritaje de cabeceras, la prueba es puramente indiciaria y el juez la desestima por falta de certeza técnica.
Errores comunes en la gestión de evidencias informáticas
Reenviar los audios o mensajes: Hacer “forward” de un WhatsApp a otra persona para “guardarlo” altera todos los metadatos y rompe la cadena de custodia.
Confiar en el “notario de pantallazos”: Un notario que da fe de una foto de una pantalla no certifica que el chat sea real, solo que ha visto una pantalla; se requiere al perito para validar el contenido técnico.
Borrar archivos para “limpiar” el dispositivo: Los sistemas forenses detectan el borrado masivo de metadatos, lo que puede volverse en contra del proponente como indicio de fraude.
Presentar el informe tarde: En civil, aportar la pericial después de la demanda o contestación suele ser inadmitido por preclusión de plazos procesales.
FAQ sobre prueba pericial informática
¿Es obligatorio contratar un perito informático si tengo los mensajes guardados?
Legalmente no es una obligación procesal previa, pero técnicamente es una necesidad ante cualquier riesgo de impugnación. Si la otra parte niega haber enviado esos mensajes, un simple pantallazo impreso no tiene validez legal suficiente para convencer al juez de su autenticidad, ya que es extremadamente sencillo manipular una imagen digital.
El perito informático no solo aporta el mensaje, sino que certifica su origen, integridad y no alteración mediante un proceso técnico reproducible. Sin este informe, usted queda a merced de que la contraparte reconozca los hechos; si los niega, su prueba será probablemente desestimada por falta de rigor técnico.
¿Qué es el código “Hash” y por qué los jueces le dan tanta importancia?
El código Hash (como el SHA-256) es un algoritmo matemático que transforma cualquier archivo digital en una cadena alfanumérica única, algo así como la “huella dactilar” del archivo. Si alguien cambia un solo bit o un píxel en un documento de mil páginas, el código hash cambia por completo, alertando de que el archivo ha sido modificado.
Para un magistrado, el hash es la garantía científica de que la prueba que está analizando hoy es exactamente la misma que el perito extrajo del dispositivo hace meses. Es la herramienta definitiva para asegurar que no ha habido manipulaciones en la cadena de custodia digital, lo que otorga a la prueba una presunción de integridad inatacable.
¿Puede un perito recuperar mensajes de WhatsApp borrados hace meses?
La posibilidad de recuperación depende del uso que haya tenido el dispositivo después del borrado. Cuando borramos un mensaje, el sistema operativo no lo elimina físicamente al instante, sino que marca ese espacio como “disponible” para nuevos datos; si esos datos nuevos no han sobreescrito el espacio, la recuperación mediante herramientas forenses es muy probable.
En el ámbito civil, esta técnica es vital para probar el dolo o la mala fe de la contraparte que intenta ocultar pruebas. Sin embargo, no hay una garantía del 100%, por lo que es fundamental apagar el dispositivo o ponerlo en modo avión en cuanto se sepa que la información contenida puede ser relevante para un juicio.
¿Qué diferencia hay entre un perito judicial y uno de parte?
El perito de parte es contratado por uno de los litigantes y aporta su informe con la demanda o contestación, mientras que el perito judicial es nombrado por el juzgado de una lista oficial. Aunque ambos tienen el deber de objetividad y veracidad bajo juramento, el de parte permite al abogado preparar mejor la estrategia desde el inicio del proceso.
En la práctica civil, lo ideal es aportar un perito de parte con un informe exhaustivo. Si la contraparte lo impugna con otro informe, el juez podría nombrar a un tercero judicial como dirimente. No obstante, un buen informe de parte que siga estándares internacionales suele ser tan contundente que evita la necesidad de un perito judicial adicional.
¿Puedo usar grabaciones de audio hechas con el móvil como prueba pericial?
Sí, son perfectamente válidas en el proceso civil siempre que quien graba sea participante de la conversación. Sin embargo, para que el audio tenga valor probatorio pleno, el perito informático debe certificar que el archivo no ha sido editado, cortado o manipulado para cambiar el sentido de las frases.
El peritaje del audio incluye el análisis de los metadatos de creación y, en ocasiones, un análisis espectrográfico para asegurar que no hay “saltos” en la frecuencia que indiquen un montaje sonoro. Es una de las pruebas más potentes en juicios de reclamación de cantidad o incumplimiento de contratos verbales.
¿Qué pasa si mi perito y el de la contraparte dicen cosas opuestas?
Este es el escenario del “careo de peritos”. El juez los citará para que debatan sus métodos y conclusiones en la vista oral. El magistrado valorará cuál de los dos expertos ha utilizado herramientas más fiables, quién ha mantenido mejor la cadena de custodia y quién responde con mayor solvencia técnica a las preguntas críticas.
Normalmente, el juez se inclina por el perito que aporta datos objetivos y verificables (como volcados forenses completos) frente al que se basa en deducciones o análisis parciales. La preparación del perito para este momento es crucial, ya que la convicción del juez se forma principalmente durante este intercambio técnico.
¿Se puede peritar un correo electrónico recibido hace años?
Sí, siempre que el correo aún exista en el servidor (como Gmail, Outlook o servidores corporativos) o en una copia de seguridad local. El perito analiza las cabeceras del correo (headers), que registran todas las paradas por los servidores de internet desde el origen hasta el destino.
Este análisis permite confirmar que el correo no ha sido alterado después de su recepción y que la IP del remitente coincide con la identidad alegada. Es una prueba fundamental en litigios mercantiles de larga duración donde se discuten aceptaciones de presupuestos o modificaciones de condiciones contractuales enviadas por email.
¿Sirve un informe pericial hecho sobre una copia de seguridad en la nube?
Sirve, pero su fuerza probatoria es ligeramente menor que si se hace sobre el dispositivo físico original. Al trabajar sobre la nube (iCloud, Google Drive), el perito depende de lo que la plataforma haya sincronizado, lo cual puede omitir ciertos metadatos del sistema de archivos que solo están en el hardware.
No obstante, en casos donde el teléfono se ha perdido o ha sido destruido, el peritaje de la nube es el “plan B” más sólido. El experto certificará el acceso legítimo a la cuenta y la integridad de los datos descargados del servidor de la compañía tecnológica mediante protocolos de transferencia segura.
¿Cuánto tiempo suele tardar un perito en hacer el informe?
Para un caso estándar, como la validación de un hilo de WhatsApp o unos correos, el tiempo medio oscila entre una y dos semanas. Esto incluye la extracción de los datos, el análisis forense, la verificación de los hashes y la redacción técnica del dictamen para que sea comprensible jurídicamente.
En casos de competencia desleal o análisis de bases de datos empresariales, el proceso puede alargarse varios meses debido al volumen de información a procesar (Terabytes de datos) y la necesidad de cruzar registros de múltiples fuentes y servidores.
¿Puedo recuperar el dinero que me cuesta el perito si gano el juicio?
Sí, por regla general los honorarios del perito informático se incluyen en la tasación de costas procesales si existe una condena en costas a la parte contraria. El tribunal entiende que es un gasto necesario y proporcional para la defensa de sus derechos, especialmente cuando la prueba digital es el eje del conflicto.
Es fundamental que su abogado solicite expresamente en la demanda la inclusión de los gastos de peritaje y que estos estén debidamente facturados y justificados conforme a los criterios de los colegios profesionales o los precios de mercado habituales para evitar impugnaciones en la tasación final.
Referencias y próximos pasos
- Consultoría técnica previa: Antes de presentar la demanda, pida una “nota técnica” de viabilidad al perito informático para saber si la evidencia digital tiene la calidad suficiente.
- Protocolo de preservación: Descargue e instale herramientas de sellado de tiempo (como SafeStamper) para registrar contenidos web de forma inmediata.
- Revisión de jurisprudencia: Consulte la sentencia del Tribunal Supremo 300/2015 sobre la carga de la prueba en evidencias digitales e interlocución.
- Buscador de peritos: Acceda a las listas oficiales de los Colegios de Ingeniería Informática para encontrar expertos colegiados con capacidad de ratificación judicial.
Lectura relacionada:
- La validez probatoria de los mensajes de voz en el juicio civil.
- Diferencias entre informe pericial y certificación digital automática.
- Cómo impugnar un informe pericial informático: Guía para abogados.
- La cadena de custodia en dispositivos móviles: Estándares ISO/IEC.
Base normativa y jurisprudencial
El sustento legal de la prueba pericial informática en España se encuentra principalmente en la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC). El artículo 382 LEC regula la aportación de medios de reproducción de palabras, sonidos e imágenes, mientras que los artículos 335 y siguientes establecen el régimen jurídico del dictamen de peritos. Es vital recordar que el artículo 265 LEC obliga a aportar los dictámenes periciales junto con los escritos de demanda o contestación, salvo imposibilidad justificada.
A nivel jurisprudencial, la sentencia de la Sala 2ª del Tribunal Supremo nº 300/2015 (que ha permeado a la jurisdicción civil) marcó un antes y un después al establecer que “la prueba de una comunicación bidireccional mediante sistemas de mensajería instantánea debe ser abordada con todas las cautelas”. Esta doctrina impone la necesidad de un análisis técnico cuando el interlocutor niega el contenido o la autoría, convirtiendo al perito informático en una figura indispensable para superar la barrera de la duda razonable en sede judicial.
Consideraciones finales
La prueba pericial informática no es un lujo procesal, sino el único escudo efectivo en un entorno de litigiosidad digitalizada. Confiar en la buena voluntad de la contraparte o en la capacidad del juez para “intuir” la veracidad de un pantallazo es una negligencia estratégica que puede costar el éxito de un pleito. En el Derecho Civil contemporáneo, la victoria no pertenece necesariamente a quien tiene la razón, sino a quien mejor ha sabido preservar y certificar técnicamente los rastros de su verdad.
Para aquellos que gestionan contratos y relaciones comerciales, la inversión en protocolos preventivos de custodia digital ahorra meses de incertidumbre y miles de euros en costas. Asegurar que cada comunicación relevante tenga un respaldo técnico verificable es la forma más avanzada de seguridad jurídica. El futuro de la abogacía es indisoluble de la pericia informática; comprender sus tiempos, sus métodos y su lenguaje es hoy un requisito básico para cualquier profesional del Derecho.
Punto clave 1: La autenticidad de un mensaje digital nunca se presume en caso de impugnación; debe ser demostrada mediante el análisis forense del dispositivo o servidores.
Punto clave 2: El código hash es el único elemento científico que garantiza al tribunal que la evidencia no ha sido manipulada desde su obtención.
Punto clave 3: La cadena de custodia es un requisito de validez formal; su ruptura puede llevar a la nulidad de la prueba incluso si el contenido es real.
- No realice actualizaciones de software en el dispositivo que contiene la evidencia hasta que el perito haya realizado la imagen forense.
- Exija al perito que incluya en su informe el listado detallado de herramientas forenses utilizadas y sus versiones de firmware.
- En caso de duda técnica, solicite un careo de peritos para que el juez pueda discernir la veracidad basándose en el debate técnico directo.
Este contenido es solo informativo y no sustituye el análisis individualizado de un abogado habilitado o profesional cualificado.
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