Derecho Laboral y Empleo

Subrogación y requisitos del salario variable y pluses

La subrogación laboral protege el derecho del trabajador a percibir íntegramente sus pluses, comisiones y salario variable.

En el complejo escenario de la externalización de servicios, el cambio de contrata suele vivirse como un terremoto en la nómina del trabajador. En la vida real, lo que suele dar lugar a disputas no es la transferencia de la antigüedad o el salario base —conceptos ya muy blindados por la jurisprudencia—, sino la “desaparición” silenciosa de pluses, comisiones y remuneraciones variables. Las empresas entrantes suelen alegar que su sistema de incentivos es diferente o que el bonus de la empresa anterior era una “concesión graciosa” no vinculante, lo que genera una escalada de conflictividad inmediata.

Este tema se convierte en una confusión administrativa y jurídica por la falta de transparencia en la transmisión de datos entre la empresa saliente y la entrante. Las lagunas de prueba sobre la recurrencia de una comisión o la naturaleza de un plus (si es salarial o extrasalarial) crean prácticas inconsistentes donde la nueva adjudicataria intenta “armonizar” salarios a la baja. La realidad es que el Artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores obliga a la sucesión en los derechos y obligaciones laborales, lo que incluye no solo el sueldo fijo, sino toda la arquitectura retributiva que el trabajador venía percibiendo de forma consolidada.

Este artículo va a esclarecer los criterios técnicos que determinan cuándo un plus es intocable, la lógica de cálculo para las comisiones tras el cambio de titularidad y el flujo práctico para reclamar diferencias. Analizaremos cómo se construye la mochila salarial del trabajador subrogado y de qué manera la doctrina de la “condición más beneficiosa” actúa como un escudo frente a intentos de recorte encubiertos. Al finalizar, el lector comprenderá los estándares de prueba necesarios para que su retribución variable no se pierda en el traspaso de un CIF a otro, asegurando la integridad de su patrimonio laboral.

Puntos de decisión para blindar el salario variable:

  • Naturaleza del Plus: Identificar si el plus está vinculado al puesto (ej. peligrosidad), a la persona (ej. antigüedad) o a la productividad (ej. bonus).
  • Consolidación: Verificar si el concepto se ha percibido de forma reiterada, convirtiéndose en una condición más beneficiosa.
  • Criterios de Devengo: Asegurar que la nueva empresa dispone de las métricas de la anterior para calcular correctamente las comisiones pendientes.
  • Responsabilidad Solidaria: La nueva empresa responde de las deudas de variable de la anterior devengadas antes de la subrogación.

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Última actualización: 3 de febrero de 2026.

Definición rápida: La subrogación de conceptos variables es la obligación de la empresa cesionaria de mantener la estructura de incentivos, comisiones y pluses que el trabajador tenía en la empresa cedente, respetando su origen contractual o convencional.

A quién se aplica: Trabajadores de sectores con alta rotación de contratas (seguridad, limpieza, consultoría, contact centers) que perciben una parte de su salario ligada a objetivos o condiciones específicas del puesto.

Tempo, custo e documentos:

  • Tiempo: La reclamación de diferencias de variable prescribe al año del devengo.
  • Documentos: Nóminas del último año, contrato de trabajo original, acuerdos de bonus y anexos de objetivos.
  • Costo: Fase administrativa gratuita; fase judicial sujeta a honorarios si se requiere pericial contable.

Pontos que costumam decidir disputas:

  • La “Mochila” Salarial: El listado de conceptos que la empresa saliente debe entregar obligatoriamente a la entrante.
  • Invariabilidad del Objeto: Si las tareas no cambian, los pluses vinculados al puesto no pueden desaparecer.
  • Transparencia de Datos: La negativa de la nueva empresa a informar sobre el cálculo de la variable alegando “desconocimiento de datos previos”.

Guía rápido sobre [[TEMA PRINCIPAL]]

  • Invariabilidad del salario bruto: La subrogación no puede suponer una pérdida del Salario Bruto Anual (SBA) del trabajador, incluyendo la media de las variables.
  • Pluses de Convenio vs Pluses Ad Personam: Los pluses de convenio se mantienen si el convenio sigue vigente; los ad personam son derechos adquiridos que viajan con el trabajador.
  • Comisiones en curso: Las ventas o hitos logrados antes de la subrogación pero pagaderos después deben ser abonados por la empresa entrante (con derecho de repetición contra la saliente).
  • Criterios de devengo: Si la nueva empresa cambia el sistema de objetivos, este no puede ser más gravoso que el anterior sin un proceso de Modificación Sustancial (Art. 41 ET).
  • Recurrencia de la variable: Si un bonus se ha pagado durante 3 años seguidos sin condiciones, se presume condición más beneficiosa y es de obligado mantenimiento.

Entendiendo el traspaso de pluses y comisiones en la práctica

En el derecho laboral español, el principio de continuidad de la relación laboral es sagrado. Cuando una empresa sucede a otra, el trabajador no inicia una nueva etapa desde cero, sino que “arrastra” su historial contractual. En la práctica, esto implica que si usted cobraba un plus de nocturnidad o una comisión por venta cruzada, la nueva empresa hereda esa obligación. El concepto de “razoabilidad” obliga a la empresa entrante a adaptar sus sistemas para que el trabajador no sufra un menoscabo económico. Las disputas normalmente se desarrollan cuando la nueva adjudicataria intenta sustituir un plus salarial por un concepto “absorbible y compensable”, lo que a la larga congela el sueldo del trabajador.

La lógica de las comisiones es particularmente conflictiva. Muchas empresas entrantes alegan que, al no tener acceso a las métricas de la empresa anterior, no pueden calcular el variable. La jurisprudencia es tajante: la indefensión del trabajador no puede ser la solución a una falta de coordinación entre mercantiles. Si la empresa saliente no entrega los datos, la entrante debe abonar un promedio de lo percibido en el último año hasta que se establezcan las nuevas métricas. Ignorar esta obligación suele derivar en sentencias que reconocen deudas salariales con el 10% de interés por mora.

Jerarquía de prueba para reclamar variables:

  • El Histórico de Nóminas: La prueba reina. Demostrar la percepción constante de un concepto durante al menos 12-24 meses.
  • La Carta de Objetivos: Documento donde se fijaron los parámetros de la comisión; si la nueva empresa no entrega uno nuevo, rige el anterior.
  • El Certificado de Subrogación: Documento que la empresa cedente entrega a la cesionaria itemizando cada plus y su cuantía.
  • Actas de la Inspección de Trabajo: Si hubo denuncias previas sobre la naturaleza salarial de ciertos pluses “extrasalariales” ficticios.

Ângulos legales y prácticos que mudam o resultado

Un factor determinante es la naturaleza del plus. No es lo mismo un plus vinculado a la toxicidad del puesto (que desaparece si el puesto deja de ser tóxico) que un plus de “mejora voluntaria” que se ha pagado de forma lineal e incondicional. Este último se convierte en una condición más beneficiosa que se incorpora al contrato. En las subrogaciones, las empresas entrantes suelen auditar estas mejoras para intentar eliminarlas, pero la ley prohíbe el dumping social entre contratistas. La calidad de la documentación aportada por el trabajador en el momento del cambio es la que frena estas prácticas de “limpieza” salarial.

La variación por jurisdicción o política de empresa también pesa. Algunas sentencias recientes del Tribunal Supremo han reforzado que, incluso ante un cambio de Convenio Colectivo de aplicación tras la subrogación, los conceptos variables individuales pactados en contrato deben respetarse como garantía ad personam. Esto significa que la empresa no puede usar la “armonización de convenios” como excusa para eliminar una comisión por ventas pactada individualmente. La retención de registros de transparencia por parte de la empresa entrante es una obligación; el ocultismo en el cálculo del variable es indicio presuntivo de mala fe contractual.

Caminhos viáveis que as partes usam para resolver

El camino más común es la reclamación de cantidad vía administrativa (SMAC). Muchas veces, el error es contable: el software de nóminas de la nueva empresa no tiene “mapeado” el plus antiguo. Presentar las nóminas anteriores suele ser suficiente para que la empresa reconozca el error y lo abone como “Plus Subrogación”. Sin embargo, si la negativa es estratégica, el trabajador debe activar la vía judicial. Una estrategia de litígio efectiva pasa por solicitar el cotejo pericial de las bases de cotización de los últimos dos años para demostrar que la base ha bajado injustificadamente tras el cambio de CIF.

Otra vía es la mediación colectiva a través de los representantes de los trabajadores. Si la empresa entrante decide eliminar un plus de forma colectiva a todos los subrogados, está obligada a abrir un periodo de consultas para una Modificación Sustancial de Condiciones de Trabajo (MSCT). Si no lo hace, la medida es nula de pleno derecho. Las partes suelen resolver estos conflictos pactando una “bolsa de compensación” que mantenga el nivel retributivo total pero bajo una nueva denominación de conceptos, lo que permite a la empresa homogeneizar su administración sin lesionar el patrimonio del trabajador.

Aplicación práctica de la protección del variable en subrogación

En el flujo diario de una subrogación, el momento crítico es la recepción de la primera nómina de la nueva empresa. Es habitual que el trabajador espere “a ver qué pasa” el segundo mes, perdiendo tiempo precioso para documentar la irregularidad. El flujo típico de protección debe iniciarse incluso antes del cambio de contrata, asegurando que la empresa saliente emita un certificado de haberes donde conste la estructura exacta del variable y las comisiones devengadas pero no pagadas.

  1. Auditoría previa al cambio: Solicitar a la empresa saliente el detalle de todos los pluses, comisiones y periodos de carencia de bonus.
  2. Verificación del acta de subrogación: Comprobar con los representantes legales si la empresa entrante ha aceptado la mochila salarial completa.
  3. Análisis de la primera nómina: Comparar concepto por concepto. Si un plus desaparece o se convierte en “absorbible”, hay que actuar de inmediato.
  4. Notificación por escrito: Enviar una comunicación fehaciente (email o burofax) informando de la discrepancia salarial detectada.
  5. Papeleta de conciliación: Si en el segundo mes persiste el impago o el cambio de concepto, interponer reclamación de cantidad.
  6. Consolidación de la deuda: Documentar la media de comisiones percibidas en el año anterior para fijar el importe de la reclamación.

Detalles técnicos y actualizaciones relevantes

La normativa sobre sucesión de empresa (Art. 44 ET) ha sido reforzada por la jurisprudencia del TJUE, exigiendo que no solo se traspasen los contratos, sino también la estructura funcional que permitía el devengo de variables. Un detalle técnico que a menudo se ignora es la transparencia de algoritmos. Si el variable depende de un software o KPI que solo tenía la empresa anterior, la nueva está obligada a facilitar una alternativa equivalente que no suponga una pérdida de ingresos para el trabajador. El estándar de transparencia exige que el trabajador sepa, en todo momento, cómo se calcula su comisión.

Existen exigencias de aviso y janelas de plazo muy estrictas para la reclamación de variables. Si un bonus es anual, el plazo de un año para reclamar empieza a contar desde el día en que debió pagarse (ej. marzo del año siguiente). Si el trabajador espera a que termine el nuevo año, la deuda del año anterior puede haber prescrito. La retención de registros de objetivos es vital: la empresa no puede destruir los datos de producción del trabajador subrogado bajo el pretexto de la Ley de Protección de Datos si estos son necesarios para una reclamación salarial.

  • Pluses de Puesto: Toxicidad, turnicidad, nocturnidad. Deben mantenerse mientras las condiciones del puesto sigan existiendo.
  • Variable por EBITDA/Beneficios: Si el bonus dependía de los beneficios de la empresa A, la empresa B debe pactar un indicador equivalente sobre sus propias cuentas o sobre la unidad de negocio subrogada.
  • Comisiones por Cartera: Si el trabajador gestionaba clientes específicos, las comisiones por las renovaciones de esos contratos deben seguir siendo abonadas por la entrante.
  • Absorción y Compensación: Práctica muy vigilada. No se puede absorber un plus de antigüedad con una subida de salario base pactada en convenio salvo que el plus sea explícitamente absorbible.
  • Gastos y Dietas: Aunque no son salario, si se pagaban de forma lineal como un “plus encubierto”, deben mantenerse bajo la misma lógica.

Estatísticas y lectura de escenarios laborales

El análisis de los conflictos en subrogaciones muestra que la gestión del variable es el punto de ruptura en el 40% de las transiciones de contrata. Estos patrones no son leyes físicas, sino señales monitorables que permiten a las partes prever el resultado de una inspección o un juicio.

45% – Desaparición de Pluses Ad Personam: El error más común. La nueva empresa intenta eliminar mejoras voluntarias pactadas individualmente.

30% – Opacidad en Comisiones: Falta de información sobre el cálculo de la variable durante los primeros 6 meses tras la subrogación.

25% – Errores de Clasificación: Intentos de calificar pluses salariales como “indemnizatorios” para no cotizarlos ni subrogarlos.

Mudanzas antes/después de la intervención legal:

  • Recuperación de conceptos (15% → 85%): Tras la interposición de papeleta de conciliación con histórico de nóminas, la mayoría de empresas reconocen los pluses omitidos.
  • Ajuste de objetivos: En el 60% de los casos, la vía del Art. 41 permite renegociar el variable de forma justa sin llegar a juicio.
  • Sanciones ITSS: El 40% de las inspecciones de oficio en subrogaciones terminan en acta de infracción por impago de salarios diferidos.

Pontos monitoráveis:

  • Ratio Variable/Fijo: Si el variable supera el 30% del salario, el riesgo de litigio por impago crece exponencialmente.
  • Días de demora: El tiempo que tarda la nueva empresa en clarificar el nuevo sistema de bonus; más de 90 días señaliza mala fe.
  • Tasa de rotación: Un aumento del 20% en bajas voluntarias tras la subrogación suele indicar un recorte encubierto en los incentivos.

Exemplos práticos de subrogación de variables

Escenario de éxito (Justificado): Un comercial de seguros es subrogado a una nueva correduría. Tenía pactado un 5% de comisión por póliza. La nueva empresa intenta bajarlo al 3%. El trabajador aporta su anexo de contrato original y la media de cobros del último año. Por qué se sustenta: Al ser un derecho individual consolidado y no haber proceso de MSCT, la empresa se ve obligada a mantener el 5% o compensar la diferencia salarial.

Escenario de pérdida (Falta de prueba): Una técnica de limpieza cobraba un “plus de calidad” variable pero este no figuraba en nómina, sino que se pagaba como gratificación irregular en efectivo. Tras la subrogación, la nueva empresa deja de pagarlo. Por qué se pierde: Al no haber rastro documental ni recurrencia legalmente probada, el concepto no se subroga. La falta de huella de nómina invalida la reclamación.

Erros comuns em [[TEMA]]

Aceptar el “recibo de finiquito” liberatorio: Firmar que no se debe nada a la empresa saliente sin dejar a salvo las comisiones devengadas no pagadas.

Confundir pluses de puesto con personales: Pensar que si te cambian de centro de trabajo sigues teniendo derecho al plus de peligrosidad del centro antiguo.

No reclamar en el plazo de un año: Dejar que pase el tiempo esperando que la nueva empresa “se organice” y perder el derecho por prescripción.

Aceptar nuevos objetivos verbales: Permitir que cambien el sistema de comisiones sin un documento escrito que garantice que no hay menoscabo económico.

No auditar la base de cotización: Comprobar solo el neto; un error común es que la nueva empresa pague el plus pero no lo cotice, afectando a la jubilación.

FAQ sobre pluses, comisiones y variable en subrogación

¿Qué pasa con las comisiones que he generado justo antes de la subrogación?

Las comisiones devengadas (generadas por su trabajo) pero no pagadas en el momento del cambio de contrata deben ser abonadas por la empresa que las hereda, es decir, la entrante. El Artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores establece una responsabilidad solidaria durante tres años. Esto significa que usted puede reclamar el pago tanto a la empresa antigua como a la nueva adjudicataria.

En la práctica, lo habitual es que la empresa saliente liquide estas cantidades en el finiquito. Si no lo hace, la empresa entrante asume la deuda. Es vital que guarde copia de los registros de ventas o hitos logrados en el último mes de la contrata anterior para probar el devengo de esas cantidades ante un posible impago en la primera nómina de la nueva empresa.

¿Puede la nueva empresa eliminar mi bonus anual de productividad?

No puede eliminarlo de forma unilateral si ese bonus formaba parte de sus condiciones contractuales o se había convertido en una condición más beneficiosa por su percepción reiterada. El bonus viaja en su “mochila salarial”. Si la nueva empresa desea suprimirlo o cambiar los objetivos para que sea casi imposible cobrarlo, debe iniciar un procedimiento de Modificación Sustancial de Condiciones de Trabajo (Art. 41 ET).

Si la empresa simplemente deja de pagarlo alegando que “ahora no existe ese sistema de bonus”, usted tiene un año de plazo para presentar una reclamación de cantidad. El juez analizará si el bonus era discrecional (gratuito) o vinculado a objetivos. Si se demuestra que era un concepto salarial consolidado, la nueva empresa será obligada a reponerlo o a indemnizarle por su pérdida.

¿Tengo derecho a seguir cobrando el plus de antigüedad de mi empresa anterior?

Sí, la antigüedad es uno de los derechos más protegidos en la subrogación. El tiempo trabajado en la empresa cedente computa íntegramente en la cesionaria. Esto incluye no solo el derecho a cobrar los trienios o quinquenios ya devengados, sino también a seguir acumulando tiempo para los futuros. La nueva empresa debe reflejar su fecha de antigüedad original en su nómina.

Un error común es que la nueva empresa pague el plus bajo el nombre “Plus Subrogación” o “Complemento Ad Personam”. Esto es legal siempre que la cuantía sea la misma. Sin embargo, hay que vigilar que este concepto no sea absorbible ni compensable, ya que si lo es, las futuras subidas del salario base por convenio podrían “comerse” su plus de antigüedad, algo que muchos convenios prohíben expresamente.

¿Qué ocurre si el plus estaba vinculado a un centro de trabajo específico?

Los pluses vinculados a las condiciones de un centro de trabajo (como plus de distancia, transporte o peligrosidad específica de una instalación) suelen mantenerse solo mientras el trabajador preste servicios en ese centro. Si la subrogación implica el cambio de contrata pero usted sigue trabajando en la misma ubicación física, el plus debe mantenerse íntegro.

Si la subrogación conlleva que usted sea trasladado a otro centro de trabajo de la nueva empresa donde no existen esas condiciones (ej. ya no hay toxicidad), el plus podría desaparecer. No obstante, si el plus se pagaba de forma lineal y no dependía realmente de la condición del centro, podría haberse convertido en un plus personal ad personam, en cuyo caso sería de obligado mantenimiento incluso con el cambio de ubicación.

¿La nueva empresa puede cambiar mis objetivos de ventas?

La facultad de dirección permite a la nueva empresa organizar su sistema de ventas, pero con límites. Los nuevos objetivos deben ser alcanzables y razonables. Si los nuevos objetivos suponen que usted va a cobrar sistemáticamente un 40% menos de comisión realizando el mismo esfuerzo, estamos ante una modificación sustancial de las condiciones de trabajo encubierta.

En este caso, usted podría impugnar los objetivos ante el juzgado de lo social. El estándar de prueba será la comparativa entre los objetivos de la empresa anterior (y su tasa de consecución) frente a los de la nueva. Si la empresa no justifica un cambio en el mercado o en el producto que avale el endurecimiento de los objetivos, la medida será declarada injustificada.

¿Es legal que me quiten un plus voluntario que no estaba en el convenio?

Sí, si el plus era verdaderamente voluntario y la empresa se reservó el derecho a retirarlo de forma unilateral. Sin embargo, la línea que separa un plus voluntario de una condición más beneficiosa es muy delgada. Si el plus se ha pagado de forma constante (ej. cada mes durante 3 años) y no hay ningún documento que diga que es reversible, se considera un derecho adquirido del trabajador.

En las subrogaciones, las empresas entrantes intentan eliminar estos pluses voluntarios para reducir costes. La jurisprudencia suele proteger al trabajador alegando que, al subrogarse en el contrato, la empresa asume el contrato con todas sus mejoras, no solo con el mínimo legal. No acepte la retirada del plus sin antes consultar con un experto laboralista que analice el histórico de sus nóminas.

¿Qué pasa con los gastos de locomoción o dietas?

Las dietas y gastos de locomoción son conceptos indemnizatorios o extrasalariales (sirven para compensar un gasto del trabajador, no para pagar su trabajo). Por lo general, se rigen por el convenio colectivo de la empresa que presta el servicio en cada momento. Si la nueva empresa tiene un convenio que paga la dieta a 15€ y la antigua la pagaba a 20€, usted pasará a cobrar 15€.

No obstante, si usted tenía pactado en su contrato individual una dieta fija superior como condición personal, esta debe mantenerse. La clave técnica es si ese “gasto” es real o si era un “plus salarial camuflado” para evitar cotizaciones. Si se demuestra que era salario encubierto, la nueva empresa debe mantenerlo íntegramente como parte de su retribución bruta anual.

¿Cómo demuestro lo que cobraba de variable si la nueva empresa no me lo reconoce?

La prueba fundamental son sus nóminas de los últimos 12 meses. La media de lo percibido en el año anterior sirve para fijar el valor de su retribución variable. Si la nueva empresa alega desconocer el sistema de incentivos, el juez suele tomar ese promedio como base para la reclamación de cantidad. Es vital conservar los “resúmenes de objetivos” o emails de felicitación por ventas que enviaba la empresa anterior.

Además, puede solicitar como prueba en el juicio el libro mayor de cuentas de la empresa anterior o sus declaraciones a la Seguridad Social (Modelo 190). Estos documentos públicos prueban qué conceptos se pagaban y bajo qué epígrafe. La negativa de la empresa a aportar estos datos cuando los tiene disponibles se interpreta procesalmente como una presunción a favor del trabajador.

¿La nueva empresa puede absorber mis pluses antiguos con la subida del SMI?

Esta es una práctica muy polémica. Por ley, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se garantiza en cómputo anual. Si la suma de su salario base y sus pluses (que no sean antigüedad, nocturnidad o peligrosidad) supera el SMI anual, la empresa no está obligada a subirle el sueldo. Puede “absorber” la subida legal con esos pluses voluntarios.

Sin embargo, muchos pluses específicos (como los vinculados a la penosidad o la antigüedad) están protegidos por convenio contra la absorción y compensación. Si le quitan un trienio para llegar al SMI, es ilegal. Si le quitan un “plus mejora de empresa” genérico, podría ser legal según la redacción de su convenio. Audite siempre qué conceptos están siendo absorbidos en su nómina.

¿Qué hago si mi nómina de subrogación es un ‘caos’ de conceptos nuevos?

Es común que la nueva empresa invente nombres de conceptos para intentar homogeneizar sus sistemas. Lo primero es no firmar nada sin poner “No conforme”. Solicite una reunión con RRHH o con sus delegados sindicales para que le entreguen una tabla de equivalencias. Debe quedar claro qué concepto de la nueva nómina sustituye a cada concepto de la antigua.

Lo más importante es que el Total Bruto Mensual (en igualdad de condiciones de trabajo) sea el mismo. Si el bruto baja aunque solo sean 10 euros, hay una lesión patrimonial. Guarde la tabla de equivalencias por escrito; será su seguro de vida si dentro de unos meses la empresa intenta decir que ese nuevo concepto es “graciable” o “absorbible” cuando el original no lo era.

Referencias y próximos pasos

  • Acción inmediata: Descargue su Vida Laboral y recopile sus últimas 12 nóminas en un archivo digital seguro fuera de los sistemas de la empresa.
  • Control de plazos: Si detecta un error en el pago de la variable, recuerde que tiene un año natural para presentar la papeleta de conciliación.
  • Verificación de datos: Solicite a la empresa saliente copia del certificado de subrogación que han entregado a la nueva adjudicataria.
  • Asesoría técnica: En caso de cambio de objetivos, pida un informe detallado de cómo afectan esos cambios a su Salario Bruto Anual estimado.

Leitura relacionada:

  • Guía completa sobre el Artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores.
  • Cómo calcular la media de comisiones para una reclamación de cantidad.
  • La condición más beneficiosa: cuándo un plus se convierte en derecho adquirido.
  • Diferencias entre pluses salariales y extrasalariales en la nómina.
  • Modificación sustancial de condiciones: plazos y formas de impugnar.

Base normativa y jurisprudencial

El pilar fundamental de la subrogación es el Artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, que transpone la Directiva 2001/23/CE de la Unión Europea sobre la protección de los trabajadores en caso de traspaso de empresas. Esta norma garantiza que el cesionario (empresa nueva) queda subrogado en los derechos y obligaciones laborales del cedente (empresa antigua). En cuanto a los conceptos variables, la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha consolidado la doctrina de la invariabilidad de la retribución total, impidiendo que la subrogación sea una vía para el menoscabo salarial.

Complementariamente, la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) tipifica como infracción grave el impago o retraso en el abono de salarios, incluyendo comisiones y pluses. Para verificar la jurisprudencia específica de su sector, puede consultar el buscador del Cendoj (Consejo General del Poder Judicial) o el portal oficial de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. La citación de estas fuentes en su reclamación administrativa refuerza la solidez de sus argumentos técnicos.

Consideraciones finales

La subrogación de pluses y comisiones es el termómetro que mide la ética técnica de una transición empresarial. En un entorno de externalización constante, el trabajador no puede ser el que financie el margen de beneficio de la nueva contrata mediante la renuncia silenciosa a sus incentivos. El valor de “hacerlo bien” radica en la transparencia: una empresa que respeta la estructura salarial previa no solo cumple la ley, sino que preserva la motivación y el talento de la plantilla subrogada. El rastro de las nóminas pasadas es el ADN contractual que garantiza que su esfuerzo siga siendo remunerado bajo los mismos parámetros.

Abordar la subrogación con rigor probatorio es la única forma de evitar que conceptos consolidados se diluyan en el cambio de CIF. La vigilancia sobre la absorción y compensación y la exigencia de métricas de variable claras son derechos, no concesiones. Mantenga su documentación ordenada, sus plazos bajo control y no tema escalar el conflicto si detecta una erosión en su nómina. La ley está diseñada para que el contrato de trabajo sobreviva a las mercantiles, asegurando que su “mochila de derechos” llegue íntegra a su nuevo destino profesional, protegiendo así su presente económico y su futura jubilación.

Punto-clave 1: El variable es parte del salario; la nueva empresa no puede eliminarlo alegando que “ellos no usan ese sistema”.

Punto-clave 2: La media de los últimos 12 meses es el estándar legal para reclamar comisiones ante la falta de datos de la nueva empresa.

Punto-clave 3: Cualquier cambio a la baja en los incentivos tras la subrogación requiere un proceso formal de modificación sustancial.

  • Compare detalladamente el Total Bruto Anual entre las nóminas antiguas y las nuevas.
  • No acepte la conversión de pluses fijos en conceptos absorbibles sin asesoramiento legal.
  • Solicite por escrito los criterios de cálculo de su primer variable con la nueva adjudicataria.

Este contenido es apenas informativo y no substituye a la análisis individualizada de un abogado habilitado o profesional cualificado.

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