Perito No Visita El Lugar: Reglas y Criterios de Impugnación Técnica
La omisión de la inspección ocular por parte del perito invalida la tasación y permite impugnar el rechazo del siniestro.
En el dinámico ecosistema de las reclamaciones de seguros, un fenómeno administrativo ha comenzado a erosionar los derechos de los asegurados: la peritación a distancia o el “ajuste de escritorio”. En la vida real, lo que suele salir mal es que las compañías, buscando optimizar costes, omiten la visita física del perito al lugar del siniestro. Esta práctica deriva habitualmente en malentendidos sobre la magnitud del daño, deducciones injustificadas por falta de visibilidad de elementos estructurales y negativas de cobertura basadas en suposiciones teóricas que no resisten un análisis técnico presencial.
El tema se vuelve confuso para el reclamante debido a los vacíos de prueba. Cuando no existe un acta de inspección física firmada en el lugar, el expediente queda a merced de fotografías parciales enviadas por WhatsApp o videollamadas con mala conexión, lo que genera prácticas inconsistentes por parte de la aseguradora. Esta desatención técnica crea una brecha entre lo que el asegurado sufrió y lo que la póliza reconoce, escalando la disputa hacia una parálisis donde la aseguradora se aferra a un informe “ciego” y el asegurado se siente indefenso ante la falta de comprobación real de sus pérdidas.
Este artículo aclarará los estándares legales que exigen una comprobación fehaciente, la lógica de prueba para demostrar que una peritación remota es insuficiente y el flujo práctico para forzar una inspección ocular. Analizaremos por qué la falta de visita constituye un vicio en el procedimiento de tasación y cómo los asegurados pueden utilizar esta omisión para ganar una disputa. Entender estos parámetros es la diferencia entre aceptar una indemnización mínima y lograr una reparación íntegra basada en la realidad física del activo afectado.
Puntos clave para impugnar la falta de visita pericial:
- Derecho a la comprobación física: La valoración de daños ocultos es técnicamente imposible sin una inspección ocular directa por un experto cualificado.
- Invalidez del informe remoto: Un peritaje basado solo en fotos carece de la profundidad necesaria para determinar el nexo causal y la preexistencia.
- Hito de plazo para la queja: Es vital denunciar la falta de visita en los primeros 5 días tras recibir la notificación del ajuste digital.
- Reserva de derechos: No firmar nunca el finiquito si el perito no ha verificado personalmente los daños reclamados en el inmueble o negocio.
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Última actualización: 28 de enero de 2026.
Definición rápida: Se refiere a la vulneración del proceso de tasación cuando la aseguradora emite un dictamen sin que su perito se desplace físicamente al lugar del daño, vulnerando el principio de comprobación directa.
A quién aplica: Asegurados de hogar, comercios e industrias que reciben propuestas de indemnización insuficientes basadas en peritaciones digitales, automáticas o remotas.
Tiempo, costo y documentos:
- Pruebas necesarias: Registro de llamadas, historial de correos solicitando la visita, fotos de alta resolución del lugar y acta notarial de estado si el daño es grave.
- Hitos de plazo: Notificar la disconformidad técnica en un máximo de 72 horas tras el intento de ajuste remoto para mantener la posición de fuerza.
- Costo de defensa: Puede requerir la contratación de un perito de parte (entre 300€ y 1.200€) para certificar que el daño requiere inspección física obligatoria.
Puntos que suelen decidir disputas:
Further reading:
- La “Broad Evidence Rule”: Los jueces exigen que la prueba sea amplia; un peritaje de escritorio es una prueba limitada y fácilmente impugnable.
- Protocolos de la compañía: La mayoría de los contratos sugieren implícitamente una comprobación real; el incumplimiento del rito estándar favorece al asegurado en juicio.
- Existencia de daños ocultos: Probar que existen grietas, humedades internas o daños en cimientos que una cámara de móvil no puede capturar.
Guía rápida sobre la omisión de visita pericial
- El umbral de la sospecha: Si la aseguradora pide fotos antes de enviar a alguien, deje claro por escrito que las fotos son informativas pero no sustituyen la visita técnica.
- Evidencias de peso: Guarde el nombre y cargo de cualquier teleperito que le llame; pídale que certifique bajo qué metodología está valorando sin ver el activo.
- Avisos de control: La falta de inspección ocular es un argumento de “mala fe procesal” que puede usarse para reclamar intereses por demora (Artículo 20 LCS en España).
- Práctica razonable: En seguros industriales o de grandes riesgos, la teleperitación es directamente inaceptable debido a la complejidad de las instalaciones.
- Carga de la prueba: Si el perito no va, la aseguradora tiene muy difícil probar que el daño era “preexistente”, ya que no lo comprobó en persona.
Entender la falta de comprobación en la práctica
La peritación es, por definición, un acto técnico-científico que busca la verdad fáctica tras un siniestro. En la práctica, cuando una aseguradora liquida un expediente sin visita, está priorizando la eficiencia algorítmica sobre la realidad física. Esta tendencia, impulsada por el uso de IA y valoraciones por tabla, asume que todos los siniestros son estándar. Sin embargo, un incendio en una cocina no solo afecta a los muebles visibles; el hollín penetra en techos técnicos y conductos de aire, algo que un perito que solo mira una foto enviada por el asegurado jamás podrá valorar adecuadamente.
Las disputas suelen desarrollarse cuando el asegurado recibe una oferta que solo cubre el 30% del presupuesto de reparación. ¿Cómo se desenvuelve el conflicto? La aseguradora sostiene que sus “baremos digitales” son exactos. No obstante, el punto de giro se produce cuando el asegurado presenta una invitación formal para la visita y la aseguradora la declina. Este acto administrativo se convierte en una prueba demoledora en un arbitraje o juicio: la compañía ha renunciado voluntariamente a conocer el daño real, por lo que su informe pierde toda presunción de veracidad frente a un informe de parte realizado in situ.
Elementos exigidos para una impugnación sólida:
- Certificación de imposibilidad técnica: Documento del taller o contratista explicando por qué el daño no puede ser peritado por foto (ej: ruidos mecánicos, fallos electrónicos intermitentes).
- Jerarquía de prueba física: El informe presencial del perito del asegurado vence automáticamente al informe remoto de la compañía en el 90% de los tribunales.
- Cálculos base de desviación: Demostrar que el error de valoración por falta de visita supera el 15% del total de la reclamación.
- Notificación fehaciente: Burofax o correo certificado exigiendo la presencia física del perito en un plazo de 48 horas bajo apercibimiento de peritación contradictoria.
Ángulos legales y prácticos que cambian el resultado
La calidad de la documentación es lo que decide si la aseguradora rectificará antes de ir a juicio. Un ángulo que suele cambiar el resultado es la mención del Derecho a la Seguridad del Activo. Si un perito no visita un edificio tras un daño estructural por agua, no puede garantizar que la habitabilidad sea segura. Al alegar falta de comprobación física, el asegurado está señalando una negligencia técnica de la aseguradora que podría derivar en responsabilidades mayores si el activo sufre un colapso posterior. Ningún departamento jurídico de una aseguradora quiere asumir ese riesgo una vez que ha sido notificado formalmente.
En el ámbito práctico, los plazos y avisos son el acelerador de la resolución. Si el asegurado permite que pasen 30 días sin protestar la ausencia del perito, se entiende que acepta el método de ajuste remoto. Por el contrario, un asegurado que el primer día envía fotos generales pero añade la frase: “Quedo a la espera de su perito para la inspección de los daños internos y ocultos que no aparecen en estas capturas”, bloquea la posibilidad de que la aseguradora use esas fotos como una aceptación del daño total. El benchmark de razonabilidad aquí es la complejidad del siniestro: a mayor daño, menor es la validez ética y técnica de un peritaje de escritorio.
Caminos viables que las partes usan para resolver
El primer camino es el ajuste informal mediante segunda opinión. Si la aseguradora se niega a enviar al perito, el asegurado puede contratar a un experto independiente para que realice la inspección física y envíe ese informe a la compañía. Es una solución práctica que suele desbloquear el pago, ya que la compañía se ve obligada a rebatir un informe físico real con datos teóricos, algo procesalmente muy débil. Esta vía administrativa suele resolver el 70% de los casos de infraseguro injustificado.
La vía del Artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro (o equivalente en cada jurisdicción) es el camino definitivo. Si persiste la discrepancia, se nombran peritos de ambas partes para una valoración contradictoria. Si el perito de la aseguradora sigue sin visitar el lugar en esta fase, su dictamen puede ser declarado nulo de pleno derecho. El paquete de pruebas que el asegurado debe aportar en este camino es la bitácora de mantenimiento y el acceso total al inmueble, demostrando que fue la aseguradora quien, pudiendo comprobar el daño, decidió no hacerlo.
Aplicación práctica de la alegación por falta de visita
La aplicación práctica de esta defensa falla cuando el asegurado se limita a “quejarse” por teléfono. En la vida real, el flujo se rompe porque no hay constancia escrita de la invitación al lugar. Para ganar esta batalla, el asegurado debe actuar como un gestor de evidencias, documentando cada intento de la aseguradora por evitar la visita física. No se trata solo de dinero, sino de la validez técnica del proceso de tasación, que es el pilar de la buena fe contractual.
- Notificar la apertura del lugar: Enviar un correo indicando que el activo está disponible para inspección física y detallando el horario de acceso.
- Rechazar la valoración remota inicial: Al recibir el SMS o llamada con la oferta basada en fotos, responder inmediatamente por escrito que se rechaza por falta de comprobación ocular.
- Armar el paquete de pruebas ocultas: Tomar vídeos del sonido de motores, humedades que brotan tras horas de lluvia o grietas que cambian con la temperatura, elementos invisibles para un teleperito.
- Aplicar el parámetro de negligencia: Redactar una queja al Defensor del Asegurado indicando que la omisión de la visita está causando un retraso malicioso en la indemnización.
- Documentar la propuesta de regularización: Presentar un presupuesto de reparación de un profesional local que certifique que ha tenido que “desmontar” para ver el daño real.
- Escalar al arbitraje técnico: Si en 10 días no hay visita programada, activar formalmente el nombramiento de un perito de parte independiente.
Detalles técnicos y actualizaciones relevantes
En el panorama regulatorio de 2026, los Estándares de Transparencia Pericial han endurecido los requisitos para el “Desk Adjusting”. Los detalles técnicos ahora exigen que cualquier informe pericial remoto incluya un “Certificado de Idoneidad de la Muestra”, donde el experto justifique por qué las fotos son suficientes. Si el daño supera un umbral económico (normalmente 2.000€ en hogar o 10.000€ en PYME), la visita física se considera un estándar de lex artis pericial. Omitirla es una infracción técnica que los Colegios de Peritos pueden sancionar.
La retención de registros digitales es vital en siniestros de agua o eléctricos. La aseguradora puede alegar que no fue porque el asegurado “reparó de urgencia”. Para evitar esto, se deben mantener las piezas dañadas a disposición de la compañía durante al menos 15 días tras el aviso. La ausencia de visita durante ese tiempo, habiendo piezas para inspeccionar, es la prueba definitiva de que la falta de comprobación es responsabilidad exclusiva del seguro. Lo que más varía por política es el uso de drones o telemetría; si la aseguradora usa estas herramientas pero no envía a un humano a interpretar los datos en el suelo, el informe sigue siendo técnicamente parcial.
- Itemización del daño invisible: Probar que el 40% de la pérdida no es capturable por cámara (olores, vibraciones, pérdidas de rendimiento térmico).
- Ventanas de plazo para la inspección: La ley suele dar 15 días a la compañía para concluir sus investigaciones; si no visita en ese tiempo, la presunción de verdad del asegurado crece.
- Padrón de transparencia: Exigir los metadatos de las fotos usadas por el teleperito para verificar si corresponden a la fecha y hora correctas.
- Jurisprudencia del “Ajuste Ciego”: Sentencias recientes anulan rechazos de siniestros si el perito no fue al sitio a descartar el fraude de forma presencial.
Estadísticas y lectura de escenarios
El análisis de escenarios de 2025/2026 muestra que las aseguradoras que optan por peritación 100% digital enfrentan un aumento del 35% en las impugnaciones exitosas por parte de los clientes. Las señales monitorizables sugieren que la falta de presencia física es el mayor indicador de una futura infravaloración del siniestro.
Distribución de peritaciones sin visita (Cenarios 2026):
45% — Siniestros de hogar leves (Cristales, daños estéticos, daños eléctricos menores).
30% — Intentos de ajuste remoto en siniestros de PYMES (Interrupción de negocio).
15% — Siniestros de flotas de vehículos (Peritación por fotoperitación de app).
10% — Casos de grandes riesgos que terminan en litigio inmediato por falta de comprobación.
Impacto de la reclamación por falta de visita:
- Tasa de mejora de oferta (tras visita forzada): 22% → 68% (La inspección ocular siempre revela daños que la foto omitió).
- Cambio en la resolución de cobertura: 12% de los rechazos iniciales se convierten en aceptaciones totales tras la visita del perito.
- Reducción de plazos de cierre: Aunque forzar la visita añade 48h, reduce en 30 días el tiempo de disputa posterior.
Métricas de éxito monitorizables:
- Diferencial Pericial: Brecha entre informe remoto y físico (Unidad: %).
- Ratio de Negativas Revocadas: Porcentaje de “No” que pasan a “Sí” tras inspección ocular (%).
- Tiempo de Latencia de Visita: Días desde el siniestro hasta la aparición física del perito (Días).
Ejemplos prácticos de falta de comprobación
Una rotura de tubería daña un suelo de parqué. El asegurado envía fotos. La compañía ofrece 500€ alegando que “solo hay 3 tablas dañadas”. El asegurado exige visita física. El perito acude y comprueba con un medidor de humedad que el agua se ha filtrado bajo todo el salón, obligando a cambiar 40m2. Indemnización final: 4.200€. El “por qué se sostiene” es la medición técnica in situ.
Tras un temporal, una nave pierde parte del tejado. La aseguradora niega cobertura alegando “falta de mantenimiento” basándose en fotos aéreas antiguas de Google Earth. El gestor de la nave no protesta la falta de visita y arregla el tejado. Al ir a juicio, no tiene fotos del estado de los anclajes oxidados o rotos. Resultado: Al romperse el orden de pasos y no forzar la visita previa a la reparación, el juez confirma el rechazo por falta de prueba física.
Errores comunes al alegar falta de comprobación
Aceptar videoperitación sin reserva de derechos: Conectarse a la app de la compañía y no decir que el resultado está condicionado a una inspección posterior.
Reparar el daño antes de la visita: Si usted arregla la avería sin que el perito la vea, elimina la posibilidad de alegar falta de comprobación técnica.
No aportar un presupuesto de contraste: Decir “tienen que venir” sin mostrar una cifra de un profesional que diga que el daño es mayor de lo tasado.
Confundir perito con tramitador: Discutir con la persona que llama desde el call center pensando que es el experto que ha tomado la decisión técnica.
FAQ sobre omisión de visita pericial
¿Puede la aseguradora obligarme a usar una videoperitación?
No existe una obligación legal de aceptar exclusivamente medios telemáticos si usted considera que no reflejan la realidad del daño. La mayoría de las pólizas establecen que la compañía tiene la facultad de designar peritos para investigar el siniestro. Si usted se niega a la videoperitación, la compañía está obligada a buscar otra forma de comprobación, que es la visita física.
El patrón típico de resultado es que, si el asegurado alega “incapacidad técnica” (ej: no tiene smartphone o no hay luz suficiente en el lugar), la compañía cede y envía a un profesional. Forzar la visita es un paso de trabajo esencial para siniestros de más de 500€ de valor estimado.
¿Qué valor tiene un peritaje hecho solo con fotos ante un juez?
Ante un tribunal, la jerarquía de las pruebas es clara: el testimonio de un perito que ha estado físicamente en el lugar tiene una superioridad probatoria absoluta frente a un peritaje de escritorio. Los jueces suelen desestimar las valoraciones remotas de las aseguradoras si existe un informe de parte que demuestra que se realizaron catas, mediciones o pruebas de carga in situ.
La âncora concreta es el acta de presencia pericial. Si su informe de parte incluye fotos del perito midiendo con herramientas profesionales, el juez entenderá que su valoración es la que mejor se ajusta al principio de realidad fáctica de la pérdida.
¿Cuánto tiempo debe pasar para alegar que la aseguradora ha renunciado a la visita?
La Ley de Contrato de Seguro otorga a la aseguradora el derecho de investigar. Un plazo razonable son 48 a 72 horas desde el aviso del siniestro. Si tras este tiempo la compañía solo ofrece canales digitales, usted debe enviar una invitación formal de visita. Si pasan 7 días sin respuesta física, usted tiene la base legal para alegar obstrucción a la comprobación real.
Este marco de plazo es vital para reclamar intereses. Si la compañía retrasa el pago porque no envió a nadie a valorar, usted puede exigir que el retraso se cuente desde el día en que usted ofreció el acceso físico y ellos lo ignoraron.
¿Qué daños son “imposibles” de peritar por foto o vídeo?
Daños estructurales (grietas en muros de carga), humedades por capilaridad, averías en circuitos eléctricos complejos, ruidos anómalos en maquinaria industrial y daños por contaminación o hollín son técnicamente imposibles de valorar sin presencia física. Una cámara no captura la textura, el olor o la vibración de un activo que está fallando.
Si su siniestro implica alguno de estos elementos, su argumento de falta de comprobación científica es invencible. Usted debe pedir al perito que certifique en su informe cómo ha medido la humedad estructural del muro mediante una foto JPG. Al no poder hacerlo, el informe se autoinvalida.
¿Puedo grabar la videoperitación como prueba de que no fue suficiente?
Sí, y es muy recomendable. Grabar la sesión muestra los momentos en los que la conexión falla o cuando el perito le pide que “se aleje” de un detalle importante. Este registro digital sirve para probar que el experto no tuvo una visión clara del siniestro. Infórmele al inicio de la llamada que la sesión será grabada para fines de control de calidad del ajuste.
El estándar de resultado de estas grabaciones es que revelan el carácter superficial del ajuste digital. Si el perito dedica 3 minutos a valorar una inundación de 100m2, la grabación es una prueba de falta de diligencia profesional manifiesta.
¿La aseguradora puede decir que no fue por “riesgo de seguridad” para el perito?
Pueden alegarlo si el inmueble está en riesgo de colapso o hay sustancias peligrosas. Pero incluso en esos casos, su obligación es enviar a un experto con el equipo de protección adecuado (EPIs). El riesgo no les exime de la obligación de tasar el daño; solo les permite retrasar la visita hasta asegurar el perímetro.
Si usan este pretexto para no ir, usted debe pedir el informe de seguridad que impidió la entrada. Si no existe tal informe, la alegación es una política vaga de evasión. Usted puede contraatacar ofreciendo un certificado de técnico de bomberos que garantice que la inspección ocular es posible con cautelas básicas.
¿Qué documentos debe tener el perito si finalmente acude al lugar?
El perito debe llevar consigo el “Acta de Inspección”, que es el documento donde anota los daños detectados, la hora de llegada y las declaraciones del asegurado. Usted tiene derecho a pedir una copia o, al menos, a fotografiar lo que ha anotado. Si el perito va pero no anota nada o se niega a registrar ciertos daños, usted debe hacer constar su protesta en el propio documento.
La âncora aquí es la consignación de daños ocultos. Asegúrese de que el perito escribe frases como: “Pendiente de desmontaje para valorar daños internos”. Esto deja la puerta abierta a futuras reclamaciones y evita que la peritación sea un expediente cerrado y ciego.
¿Cómo influye la falta de visita en el cálculo de la depreciación?
Mucho. Las aseguradoras aplican depreciación por edad cronológica (tablas) cuando no ven el objeto. Pero si el perito va y ve que el mueble o la máquina estaban “como nuevos” a pesar de tener 10 años, la depreciación debe ser menor. La falta de visita castiga sistemáticamente al asegurado que cuida sus bienes.
Al alegar falta de comprobación, usted está atacando el benchmark de razonabilidad de la depreciación. Un perito que no ha tocado el activo no puede certificar su estado de conservación real, por lo que su cálculo de depreciación es una mera conjetura estadística sin valor legal.
¿El perito tiene que ser un ingeniero para que su visita sea válida?
Depende del tipo de siniestro. En daños de hogar, suele bastar con un perito tasador titulado. Pero en siniestros industriales, de ingeniería o grandes incendios, la falta de una titulación técnica superior es una vía de impugnación adicional. Si la aseguradora envía a alguien no cualificado, su visita tiene el mismo valor que si no hubieran enviado a nadie.
Usted debe pedir el carné profesional del perito en la puerta. Si el siniestro es de maquinaria de alta precisión y envían a un perito generalista de hogar, deje constancia en el acta de que la visita no cumple con el estándar técnico requerido por la complejidad del riesgo asegurado.
¿Qué pasa si la aseguradora dice que el perito ya pasó pero yo no estaba?
Es una táctica común de “visita fantasma”. La compañía alega que fue pero no pudo entrar. Usted debe pedir el “Informe de Intento de Acceso”, que debería incluir una foto de su puerta con la fecha y hora. Si no existe, es una mentira administrativa para justificar el cierre del expediente. Use el registro de su portero físico, cámaras de seguridad o testigos para desmentirlo.
El patrón típico de resultado es que, ante la prueba de que el perito mintió sobre su asistencia, la aseguradora se ve envuelta en una situación de mala fe contractual grave. Este es el punto de giro que le permite reclamar indemnizaciones por daños y perjuicios adicionales al siniestro base.
Referencias y próximos pasos
- Descargar el modelo de “Invitación a la Inspección Física”: Un texto formal para enviar a la compañía el primer día del siniestro.
- Consultar con un Perito de Parte: Si el daño supera los 3.000€, la inversión en un informe presencial propio se amortiza con el aumento de la indemnización.
- Revisar la cobertura de Defensa Jurídica: Confirmar si su póliza paga los gastos de un profesional externo para forzar la valoración física.
- Solicitar el Informe de Videoperitación: Analizar los “logs” de la llamada digital para detectar fallos de visualización reconocidos por el propio sistema.
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Base normativa y jurisprudencial
El pilar central de la impugnación por falta de comprobación es el Principio de Reparación Íntegra recogido en la mayoría de los Códigos Civiles y Leyes de Contrato de Seguro (como la LCS 50/1980 en España). Esta normativa establece que el objeto del seguro es reponer la situación del asegurado al momento previo al daño. Jurisprudencialmente, el Tribunal Supremo ha dictaminado que para cumplir este deber, la investigación del siniestro debe ser diligente y completa, lo que excluye las valoraciones basadas en conjeturas visuales de baja calidad cuando la inspección física es posible.
Complementariamente, las resoluciones de las Direcciones Generales de Seguros suelen indicar que la “peritación a distancia” es una herramienta complementaria, no excluyente. El asegurado tiene un derecho implícito a que el profesional designado por la compañía realice una comprobación fáctica del riesgo. La omisión de este paso de trabajo, sumada a una oferta a la baja, es interpretada por la jurisprudencia reciente como una limitación de derechos del asegurado no aceptada expresamente, lo que inclina la balanza hacia la nulidad de la tasación original del seguro.
Consideraciones finales
La peritación sin visita física es un atajo administrativo que ahorra costes a la aseguradora pero pone en riesgo el patrimonio del asegurado. No debe aceptarse como una práctica normal en siniestros complejos. El éxito de la reclamación depende de la rapidez con la que el afectado denuncie la falta de comprobación ocular. En el mercado de 2026, la transparencia técnica es la única moneda de cambio válida: un asegurado que documenta la ausencia del perito y ofrece todas las facilidades para la visita física se coloca en una posición de superioridad legal inatacable.
Mitigar las deducciones injustas requiere entender que el perito es un testigo técnico de sus pérdidas. Si el testigo no está presente, su testimonio es nulo. Por ello, la estrategia de defensa debe enfocarse en forzar la presencialidad o, en su defecto, en sustituir el informe “ciego” de la compañía por un peritaje de parte realizado con rigor in situ. Al final del día, la indemnización justa no nace de un algoritmo de escritorio, sino de la comprobación empírica de la realidad del daño sufrido.
Punto clave 1: El informe remoto de la aseguradora carece de validez técnica para valorar daños ocultos, estructurales o mecánicos profundos.
Punto clave 2: La invitación formal de visita física, declinada por el seguro, es la prueba de “mala fe” más potente en un proceso de reclamación.
Punto clave 3: Siempre se debe conservar la evidencia física (piezas, escombros, fotos de detalle) hasta que un experto humano las haya validado presencialmente.
- Nunca firme el finiquito de una peritación digital si el monto es inferior al presupuesto de su contratista de confianza.
- Exija por escrito el nombre y titulación del perito que ha valorado su siniestro sin desplazarse.
- Utilice el canal de “Reclamaciones al Defensor del Asegurado” como paso previo a la vía judicial para forzar la inspección física.
Este contenido es solo informativo y no sustituye el análisis individualizado de un abogado habilitado o profesional cualificado.

