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Derecho Tributario y Fiscal

Gastos de notaría y registro Reglas de Imputación y Pruebas de Validez

Optimizar la deducción de gastos de notaría y registro requiere una trazabilidad documental rigurosa para blindar el valor de adquisición.

En el complejo engranaje del Derecho Tributario, los gastos de notaría y registro suelen ser tratados como meros trámites administrativos de cierre en una operación inmobiliaria o societaria. Sin embargo, en la vida real, la falta de una correcta imputación fiscal de estos importes es una de las causas principales de pérdida de beneficios en el IRPF o el Impuesto sobre Sociedades. Lo que hoy parece un gasto menor de gestión se convierte, años después, en una disputa con la Agencia Tributaria al intentar acreditar un mayor valor de adquisición durante la venta de un activo. Muchos contribuyentes descubren, demasiado tarde, que sus facturas no cumplen con los requisitos de fehaciencia o que han sido erróneamente contabilizadas como gasto del ejercicio cuando debieron capitalizarse.

El tema se vuelve confuso debido a la dispersión de las facturas de gestión (provisión de fondos) y la intervención de múltiples figuras como el gestor, el notario y el registrador. Las lagunas de prueba surgen cuando no existe una conexión clara entre el pago realizado y el concepto devengado, o cuando las facturas de la notaría se extravían tras la firma de la escritura. Esta desorganización administrativa suele escalar cuando Hacienda solicita la acreditación de los gastos para reducir la ganancia patrimonial en una inspección, rechazando deducciones por falta de desglose de conceptos como el papel timbrado, los derechos arancelarios o los suplidos.

Este artículo aclarará los estándares de prueba y la lógica de imputación temporal necesarios para que estos desembolsos jueguen a favor del contribuyente. Exploraremos cómo organizar el expediente desde el minuto uno de la operación, los criterios de la Dirección General de Tributos sobre la deducibilidad de estos aranceles y el flujo práctico para evitar que un error formal invalide un ahorro fiscal legítimo. Entenderemos, paso a paso, por qué una factura bien desglosada es el activo más valioso frente a una auditoría externa.

Puntos de decisión crítica para el blindaje documental:

  • Capitalización obligatoria: Diferenciar cuándo el gasto debe sumarse al precio del inmueble para reducir impuestos futuros.
  • Control de Provisiones: Exigir siempre la factura final tras la provisión de fondos, evitando el error de dar por bueno el resguardo de transferencia inicial.
  • Desglose de Suplidos: Identificar qué conceptos en la factura de la notaría son deducibles y cuáles son meros pagos por cuenta del cliente.
  • Hitos de Plazo: Asegurar que la imputación se realiza en el ejercicio del devengo para evitar la prescripción de la deducción.
  • Criterio de Residencia: Ajustar la lógica de prueba según si el activo está en España o si se trata de una inversión internacional con aranceles extranjeros.

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Última actualización: 28 de enero de 2026.

Definición rápida: Los gastos de notaría y registro son aranceles públicos regulados que gravan la seguridad jurídica preventiva y la publicidad registral, siendo fiscalmente computables como mayor valor del activo o como gasto deducible según su naturaleza.

A quién aplica: Compradores de inmuebles, inversores, empresas que realizan ampliaciones de capital, y cualquier contribuyente que liquide una ganancia patrimonial.

Tiempo, costo y documentos:

  • Tiempo de impacto: El beneficio fiscal suele materializarse años después de la compra, durante la enajenación del bien.
  • Costo de gestión: Los aranceles están regulados por ley, pero la gestión de los mismos suele costar entre el 0.5% y el 1.5% del valor de la operación.
  • Documentos: Factura de honorarios del Notario, Factura del Registro de la Propiedad/Mercantil, Modelo 600 de ITP/AJD y Liquidación de la Gestoría.

Puntos que suelen decidir disputas:

  • Originalidad de las facturas: Hacienda suele rechazar fotocopias simples o resúmenes de liquidación si no aparece el desglose oficial de la matriz.
  • Relación causa-efecto: El gasto debe estar directamente vinculado a la adquisición o a la protección jurídica del bien que genera la renta.
  • Identificación del obligado al pago: No se puede deducir un gasto de notaría si, por pacto o por ley, correspondía abonarlo a la otra parte (vendedor o prestamista).

Guía rápida sobre Imputación de Gastos de Notaría

  • Diferencia entre Inversión y Gasto: En la compra de una vivienda, el notario no se resta de los ingresos del año; se suma al precio de compra. Esto es vital para pagar menos plusvalía en el futuro.
  • Evidencias de peso: El extracto bancario de la provisión de fondos no es una factura. Asegúrese de recibir la factura final con el sello de “pagado” y el desglose de IVA.
  • Plazos de conservación: Estos documentos deben guardarse al menos durante 4 años *después* de que prescriba el impuesto de la venta del bien. Es decir, pueden ser necesarios durante 20 o 30 años.
  • Práctica razonable: Escanear y guardar en la nube cada minuta de la notaría nada más recibirla. El papel térmico de las gestorías se borra con el tiempo.

Entender los Gastos de Notaría y Registro en la práctica

En el día a día de un contribuyente, los gastos notariales aparecen en dos grandes escenarios: la esfera patrimonial (compra de vivienda, herencias) y la esfera mercantil (constitución de sociedades, poderes). La regla de oro en el Derecho Fiscal es que los gastos necesarios para la adquisición de un bien forman parte de su valor de adquisición. Esto significa que si usted compra un local por 200.000 euros y paga 2.000 en notaría y registro, para Hacienda su local le ha costado 202.000 euros. Cuando lo venda por 250.000, su beneficio será de 48.000, no de 50.000. Ese pequeño detalle ahorra dinero real en el bolsillo.

Lo que Hacienda considera “razonable” es que el contribuyente sea capaz de separar los suplidos (pagos hechos a terceros) de los honorarios propios del profesional. Las disputas suelen desarrollarse cuando un contribuyente intenta deducir en el IRPF como “gasto del año” algo que la ley le obliga a capitalizar. Ocurre frecuentemente con las reformas: la notaría por una declaración de obra nueva debe capitalizarse, mientras que la notaría por una renovación de póliza de crédito puede ser gasto directo si está vinculada a una actividad económica.

Lógica de Prueba y Jerarquía de Documentos:

  • Factura Matriz: Es el documento irrefutable. Debe contener el número de protocolo de la escritura y el desglose por conceptos arancelarios.
  • Liquidación de Gestoría: Útil para entender el flujo del dinero, pero por sí sola no sirve para acreditar el gasto ante una inspección del IRPF.
  • Copia Simple: No acredita el gasto, solo el hecho jurídico. Hacienda siempre pedirá la factura que soporta el pago de esa copia.
  • Acreditación Bancaria: Imprescindible para demostrar que el gasto fue efectivamente soportado por el contribuyente y no por un tercero.

Ángulos legales y prácticos que cambian el resultado

La calidad de la documentación es lo que decide si una deducción se mantiene o se tumba en una inspección. Un error común es perder el desglose del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) que viene dentro de la gestión notarial. En 2026, con la automatización de los cruces de datos de la Agencia Tributaria, cualquier discrepancia entre el valor declarado en la escritura y el gasto de registro reportado por el registrador en sus modelos informativos saltará como una alerta de revisión. La transparencia absoluta en el desglose de los derechos arancelarios es la mejor defensa.

Otro ángulo crítico es el de los gastos hipotecarios. Tras la jurisprudencia del Tribunal Supremo, hoy sabemos que muchos gastos de registro y notaría de la hipoteca corresponden al banco. Si usted, como consumidor, pagó estos gastos y ahora intenta incluirlos como mayor valor de adquisición de su vivienda, Hacienda podría rechazarlos alegando que ese gasto es “indebido” por su parte y que debería reclamárselo al banco, no deducírselo a ellos. La lógica de prueba debe ser impecable para justificar que el gasto fue una carga necesaria para el comprador.

Caminos viables que las partes usan para resolver

Cuando un contribuyente se da cuenta de que no tiene las facturas de una compra realizada hace diez años, el camino más viable suele ser la solicitud de duplicados. Los notarios y registradores tienen obligación de conservar copia de sus facturas. Una petición formal por escrito puede rescatar una deducción que se creía perdida. Este es un paso previo esencial antes de presentar la declaración de la renta donde se liquida la ganancia patrimonial. Nunca se debe “estimar” el gasto; Hacienda exige el dato exacto.

En situaciones de disputa activa, como una comprobación de valores, el uso de periciales puede ayudar a demostrar que los gastos de registro fueron proporcionales a la operación. Si Hacienda intenta inflar el valor de venta, acreditar que los gastos de notaría se calcularon sobre un valor inferior puede servir como indicio de que la base imponible original era la correcta. Es una estrategia de litigio fiscal avanzada que utiliza los aranceles como prueba de la realidad del precio de mercado pactado en su día.

Aplicación práctica de la Imputación de Gastos

La aplicación de este procedimiento se rompe habitualmente en la gestión de las provisiones de fondos. El comprador transfiere una cantidad global a la gestoría del banco y se olvida. Meses después, la gestoría le devuelve un sobrante, pero el contribuyente nunca llega a ver o a archivar las facturas reales. Un flujo de trabajo práctico debe garantizar que el paquete de pruebas esté completo antes de que la operación se “enfríe” administrativamente.

  1. Identificar el hecho imponible: Determinar si el gasto de notaría es por compra (capitalización) o por gestión corriente (gasto deducible).
  2. Solicitar el desglose de liquidación: No conformarse con el justificante de la transferencia; exigir el “pack” de facturas originales de notaría, registro e impuestos.
  3. Verificar la titularidad: Comprobar que la factura está a nombre del contribuyente y no de la entidad financiera o de un tercero intermedio.
  4. Comparar provisión vs. factura real: Ajustar los saldos en contabilidad o en el libro de registro de inversiones para reflejar el costo exacto.
  5. Archivar el documento físico y digital: Guardar el PDF y el papel original en una carpeta específica del activo (el “dosier del inmueble”).
  6. Imputar en el modelo fiscal correspondiente: Sumar los conceptos de honorarios e impuestos al valor de adquisición en el momento de la venta o amortización.

Detalles técnicos y actualizaciones relevantes

En el escenario tributario actual, los estándares de itemización son más estrictos que nunca. Hacienda ya no acepta que se agrupen los gastos de “escritura” en una sola cifra. Es necesario separar los honorarios del notario (sujetos a IVA) de los suplidos como el AJD o las tasas de registro (exentos de IVA). Si el contribuyente es una empresa, este desglose es vital para la correcta deducción del IVA soportado, que solo puede aplicarse sobre la base imponible de los honorarios profesionales.

Respecto a la retención de registros, la digitalización es la norma. La Agencia Tributaria prefiere archivos en formato PDF con firma electrónica del notario. Estos archivos tienen un valor probatorio superior al papel escaneado, ya que garantizan la integridad del contenido. Además, en 2026, los registros de la propiedad ya emiten facturas electrónicas integradas en el Punto General de Entrada de Facturas Electrónicas (FACe), lo que facilita enormemente la trazabilidad para los obligados tributarios corporativos.

  • Papel Timbrado: Es un gasto de suplido que suele olvidarse; es pequeño por hoja, pero en escrituras extensas suma una cantidad relevante al valor de adquisición.
  • Aranceles de Nota Simple: Son deducibles si se solicitan como trámite previo necesario para la compra o la financiación.
  • Diferencia por Jurisdicción: En algunas Comunidades Autónomas, la bonificación de ciertos gastos depende de si la escritura se inscribió en un plazo menor a 30 días.
  • Impacto del Valor de Referencia: Si la notaría cobra sobre el precio real pero Hacienda comprueba sobre el valor de referencia, solo el gasto realmente pagado y facturado es deducible.

Estadísticas y lectura de escenarios

Los datos del sector muestran que una gestión deficiente de estos gastos reduce el margen de beneficio neto del inversor inmobiliario entre un 2% y un 5%. Estos son patrones de escenario que los fiscalistas monitorizan para evaluar la salud documental de un patrimonio.

Distribución de Gastos en una Operación Inmobiliaria Estándar:

75% — Impuestos (ITP/AJD). Es el bloque principal y el más vigilado.

15% — Aranceles Notariales. El desglose de honorarios vs suplidos suele fallar aquí.

10% — Registro de la Propiedad y Gestoría. Es la documentación que más se extravía.

Cambios en el Ahorro Fiscal según la Calidad de la Prueba:

  • Sin facturas originales: 0% de reducción de ganancia patrimonial (Hacienda rechaza estimaciones).
  • Solo con liquidación de gestoría: 40% de probabilidad de éxito en caso de alegaciones (insuficiente para IRPF).
  • Con expediente completo desglosado: 100% de éxito en la imputación como mayor valor de adquisición.

Métricas monitorizables para cumplimiento:

  • Días desde la firma hasta la factura final: El estándar razonable es de 60 a 90 días (Métrica: días).
  • Porcentaje de suplidos sobre el total de minuta: Ayuda a detectar errores de IVA (Métrica: %).
  • Integridad del legajo documental: Presencia de los 4 documentos base (Notaría, Registro, Modelo 600, Gestoría).

Ejemplos prácticos de Imputación de Gastos

Escenario de éxito (Blindaje Total):

Un inversor compra un local en 2020. Guarda la factura del notario (800€), del registro (450€) y el AJD pagado (2.500€). En 2026 vende el local. Al declarar, suma esos 3.750€ al precio de compra. Por qué se sostiene: Tiene las facturas desglosadas con el número de protocolo y los modelos tributarios sellados. Hacienda acepta la reducción de la plusvalía sin preguntas.

Escenario de pérdida (Prueba Insuficiente):

Una pareja vende su casa y pretende deducir 3.000€ de “gastos de compra” de hace 15 años. Solo aportan el extracto bancario de una transferencia a la gestoría del banco de aquel entonces. Por qué falla: El extracto no es una factura ni especifica qué conceptos se pagaron. Hacienda rechaza la deducción y les obliga a pagar el impuesto sobre el valor de compra original, perdiendo el ahorro fiscal por desidia administrativa.

Errores comunes en la gestión de aranceles

Confundir la provisión de fondos con la factura: Creer que el dinero enviado al principio es el costo real, ignorando que siempre hay una liquidación posterior.

No reclamar la factura del Registro: Muchas veces el gestor la recoge y nunca la entrega al cliente, dejando el expediente incompleto.

Extraviar el Modelo 600: Es el justificante del pago de impuestos; sin él, no se puede probar que se liquidó el ITP/AJD vinculado a la notaría.

Duplicidad de deducciones: Intentar deducir como gasto de actividad algo que ya se ha sumado al valor de adquisición del bien (doble beneficio prohibido).

FAQ sobre Gastos de Notaría y Registro

¿Puedo deducir los gastos de notaría de mi hipoteca?

Tras la sentencia del Tribunal Supremo, la mayoría de los gastos de notaría y registro de la constitución de la hipoteca corresponden al banco. Por tanto, si los pagó el banco, usted no puede deducirlos. Si los pagó usted y no los ha reclamado, Hacienda podría considerar que no son un gasto “necesario” sino un pago indebido que no debe minorar su carga fiscal.

La excepción es si usted es un profesional y la hipoteca está vinculada a un activo de su actividad económica. En ese caso, los gastos de notaría y registro de la hipoteca podrían ser gastos financieros deducibles en el año de constitución. Siempre se requiere la factura desglosada a nombre de la persona o entidad que ejerce la actividad.

¿Qué pasa si pierdo las facturas de una compra de hace 20 años?

El camino para resolver esto es dirigirse a la Notaría donde se firmó la escritura y solicitar una copia de la factura original. Los notarios tienen obligación de custodia. Lo mismo ocurre con el Registro de la Propiedad. Es un trámite administrativo que puede tener un pequeño costo (arancel de copia), pero que es fundamental para recuperar el valor de adquisición real.

Sin estos duplicados, Hacienda rechazará sistemáticamente cualquier intento de inflar el precio de compra con estimaciones. La prueba debe ser documental y fehaciente. En el peor de los casos, si la notaría ha cerrado, el Colegio Notarial le indicará qué notario custodia los archivos (protocolos) del notario anterior.

¿Los gastos de notaría de una herencia son deducibles?

En el Impuesto sobre Sucesiones, los gastos de última enfermedad, entierro y funeral son deducibles, pero los de testamentaría (notaría y registro para adjudicar la herencia) no suelen serlo para minorar la base imponible del impuesto de sucesiones en sí. Sin embargo, sí se consideran mayor valor de adquisición de los bienes recibidos.

Esto significa que, aunque no le ahorren dinero hoy al heredar, le ahorrarán dinero mañana cuando venda el piso heredado. Por eso es vital que el heredero guarde la factura de adjudicación de herencia y la de inscripción en el registro como parte de su costo de inversión patrimonial. Es un patrón típico de ahorro a largo plazo.

¿Cómo se prueban los gastos de notaría en el extranjero?

Si usted compra un activo fuera de España, los gastos notariales extranjeros también son capitalizables. La prueba requiere la traducción jurada de la factura y, en muchos casos, que el documento cuente con la Apostilla de la Haya para certificar su validez internacional. Hacienda será más inquisitiva con estos gastos, por lo que la trazabilidad bancaria internacional es crítica.

El cálculo debe realizarse en euros según el tipo de cambio oficial del BCE en la fecha del devengo (la firma). Guardar el justificante del cambio de divisa o la liquidación bancaria del pago internacional es el ancla concreta necesaria para que el inspector acepte la cifra declarada.

¿Son deducibles los gastos de registro de una cancelación de hipoteca?

Los gastos de cancelación de hipoteca no se consideran mayor valor de adquisición del inmueble, sino gastos necesarios para la venta. Si usted vende su casa y tiene que cancelar la hipoteca para entregarla libre de cargas, esos gastos de notaría y registro se restan del valor de transmisión (precio de venta), reduciendo así la ganancia patrimonial.

Es un error común intentar sumarlos al valor de compra. La lógica fiscal los sitúa en el momento de la salida del activo. Por tanto, guarde la factura de la cancelación junto con la escritura de venta, ya que es el documento que Hacienda pedirá para justificar por qué declaró una ganancia menor a la que figura en el precio de venta bruto.

¿El IVA del notario se puede recuperar siempre?

Solo si usted es un empresario o profesional y la operación está afecta a su actividad económica (por ejemplo, compra de una oficina para su empresa). Si usted es un particular que compra su vivienda habitual, el IVA es un costo no recuperable que se suma al valor de adquisición del bien.

En el caso de empresas, es vital que la factura cumpla todos los requisitos formales (NIF de la empresa, domicilio fiscal correcto) para poder deducir el IVA en el Modelo 303 trimestral. Si la factura sale a nombre personal de un socio, la empresa pierde el derecho a la deducción del IVA y al gasto en el Impuesto de Sociedades.

¿Qué es una “factura de suplidos” en la notaría?

Un suplido es un gasto que el notario o el gestor paga en su nombre a un tercero (como el Registro o el Colegio de Notarios para el papel timbrado). Estos conceptos no llevan IVA en la factura del notario porque no son sus honorarios. Usted debe asegurarse de que el notario le entrega el justificante original del tercero para poder probar ese gasto.

Si la factura solo dice “Suplidos… 500€” sin desglosar ni adjuntar los recibos de esos terceros, Hacienda podría rechazar esa parte del gasto por falta de justificación de la cuantía. La transparencia en los suplidos es el benchmark de una gestoría profesional y un blindaje para el cliente.

¿Se pueden deducir los gastos de registro mercantil en el Impuesto sobre Sociedades?

Sí, los gastos de notaría y registro por la constitución de una sociedad, ampliación de capital o depósito de cuentas anuales son gastos deducibles. No obstante, contablemente los gastos de constitución suelen ir directamente a reservas (patrimonio neto) y no a la cuenta de resultados, pero fiscalmente se permite su deducibilidad como gasto del ejercicio.

El ancla documental es la factura del Registro Mercantil. Es un gasto recurrente en el caso de las cuentas anuales. Perder estas facturas año tras año supone una erosión silenciosa de la rentabilidad fiscal de la empresa, ya que son gastos totalmente legítimos y fáciles de justificar en una auditoría.

¿Qué arancel se aplica a una “Copia Simple” y cómo se imputa?

La copia simple tiene un arancel menor que la copia autorizada. Aunque su costo es bajo, en operaciones con muchos folios puede ser significativo. Se imputa de la misma forma que el resto de los honorarios notariales: como mayor valor de adquisición si es necesaria para la compra o la inscripción registral.

Si usted solicita copias simples extra meses después de la compra por conveniencia personal, ese gasto ya no es capitalizable. Hacienda exige que el gasto sea necesario y vinculado al momento de la adquisición para permitir su inclusión en el costo de inversión. Guarde siempre la factura que acompaña a la primera copia que recibe tras la firma.

¿Es válida una factura proforma para Hacienda?

Rotundamente no. Una factura proforma es solo un presupuesto o una invitación al pago. Hacienda solo acepta la factura definitiva. Muchas gestorías bancarias entregan proformas para justificar la provisión de fondos y el cliente se olvida de pedir la definitiva una vez terminados los trámites registrales.

Este es un patrón de disputa muy frecuente. Sin la factura definitiva, el contribuyente no puede acreditar el devengo del IVA ni la realidad del gasto. Si en su dosier de compra solo tiene documentos que dicen “Proforma”, póngase en contacto con su gestoría de inmediato; está en riesgo de perder toda su deducción fiscal.

Referencias y próximos pasos

  • Reclamar liquidaciones pendientes: Si ha comprado un inmueble en los últimos 6 meses, contacte con su gestoría para exigir el paquete original de facturas de notaría y registro.
  • Digitalizar el archivo histórico: Cree una estructura de carpetas por cada activo patrimonial y suba los escaneos de los modelos 600 y las facturas arancelarias.
  • Verificar el Modelo 600: Asegúrese de que el importe del impuesto pagado coincide con la base imponible de la escritura y que el sello de la oficina liquidadora es legible.
  • Consultar con un asesor: Antes de vender un activo, revise con un profesional qué gastos notariales históricos puede rescatar para reducir su factura fiscal.

Lectura relacionada:

  • Cómo calcular la plusvalía municipal tras la reforma
  • Gastos deducibles en el IRPF para inversores inmobiliarios
  • Manual del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (Modelo 600)
  • Derechos de los consumidores frente a los aranceles notariales

Base normativa y jurisprudencial

La imputación de estos gastos se fundamenta en la Ley 35/2006 del IRPF (Art. 35) para personas físicas, y en la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades para personas jurídicas. Ambas normas establecen que los gastos e impuestos inherentes a la adquisición forman parte del valor del activo. Asimismo, los Reales Decretos 1426/1989 y 1427/1989 regulan los aranceles notariales y registrales, definiendo la estructura de precios que debe reflejarse en las facturas obligatorias.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo, especialmente las sentencias de 2019 sobre gastos hipotecarios, ha delimitado quién debe soportar legalmente estos aranceles, lo que influye directamente en su deducibilidad fiscal. Por su parte, la Dirección General de Tributos (DGT), en consultas vinculantes como la V1542-18, insiste en que la acreditación documental mediante facturas que cumplan el Reglamento de Facturación (RD 1619/2012) es el requisito *sine qua non* para cualquier beneficio tributario vinculado a estos desembolsos.

Consideraciones finales

Gestionar correctamente los gastos de notaría y registro es una maratón, no un sprint. El beneficio fiscal de estos documentos suele dormitar durante años hasta que el activo sale del patrimonio, momento en el cual se convierten en el factor determinante de la rentabilidad real de la operación. En el Derecho Tributario y Fiscal contemporáneo, la transparencia es la única moneda de cambio que Hacienda acepta sin reticencias. Un archivo ordenado hoy es la diferencia entre un proceso de venta fluido y una inspección agotadora que acabe en sanciones por falta de pruebas.

La clave reside en no delegar la custodia documental exclusivamente en terceros. Tome las riendas de su expediente, exija desgloses claros y asegúrese de que cada euro pagado en la notaría esté respaldado por una factura que cumpla la ley. La seguridad jurídica que estos profesionales le proporcionan debe ir acompañada de una seguridad fiscal que solo usted puede garantizar mediante una trazabilidad impecable. Al final del día, los aranceles son una inversión en tranquilidad, y documentarlos bien es la forma de que el Estado reconozca ese esfuerzo económico.

Ponto clave 1: Los gastos de notaría y registro se suman al precio de compra para reducir la ganancia patrimonial gravable en el futuro.

Ponto clave 2: Solo las facturas definitivas con desglose de honorarios e IVA son válidas como prueba ante la Agencia Tributaria.

Ponto clave 3: Los suplidos deben estar respaldados por el recibo original del tercero para que Hacienda acepte su inclusión en el costo total.

  • Exija siempre la factura oficial del Registro de la Propiedad, no se conforme con el resumen de la gestoría.
  • Si compra como empresa, verifique que la factura del notario incluye el desglose de IVA para su recuperación trimestral.
  • Conserve copias digitales seguras de toda la testamentaría si es heredero; será su ahorro fiscal cuando decida vender.

Este contenido es solo informativo y no sustituye el análisis individualizado de un abogado habilitado o profesional calificado.

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