Contradicción de peritajes: Reglas de refutación y criterios de validez técnica
Desarticular un peritaje contrario exige identificar errores metodológicos y vacíos de prueba para blindar la convicción judicial.
En el fragor de un juicio civil, la contradicción entre peritajes representa el momento de mayor tensión estratégica para un abogado. Lo que suele salir mal en la vida real no es la falta de veracidad del experto contrario, sino la incapacidad técnica del equipo legal para detectar las grietas en el razonamiento del adversario. Se presentan informes que parecen sólidos por su terminología compleja, pero que a menudo omiten datos de campo esenciales o aplican fórmulas matemáticas obsoletas. Si no se actúa con una metodología de impugnación clara, el juez, que carece de conocimientos técnicos profundos en la materia, tenderá a promediar ambos informes o, peor aún, a decantarse por el que parezca más “seguro”, aunque sea técnicamente erróneo.
Este tema se vuelve confuso debido a los vacíos de prueba sobre la cadena de custodia de las muestras y las prácticas inconsistentes en la toma de datos. Muchas disputas se pierden porque el perito de parte se limita a decir que “el otro está equivocado” sin demostrar el fallo metodológico subyacente. El uso de premisas falsas o la selección sesgada de la muestra (cherry picking) son técnicas comunes que pasan desapercibidas si no existe una lógica de prueba diseñada específicamente para la refutación. Este artículo aclarará cómo construir un contra-argumento pericial blindado, las herramientas para el careo judicial y el flujo práctico para que su perito no solo defienda su tesis, sino que desmonte la narrativa del oponente.
A lo largo de este análisis, desglosaremos los estándares de las “Reglas de la Sana Crítica”, la importancia del metaperitaje como herramienta de demolición y el flujo de trabajo para coordinar al abogado con el experto técnico. Entenderemos qué constituye una contradicción de fondo frente a una mera discrepancia de opinión y cómo evitar las negativas judiciales por falta de pertinencia en las preguntas del interrogatorio. Al dominar el arte de rebatir, las partes aseguran que la verdad técnica prevalezca sobre la retórica, posicionando el expediente en un estado de “listo para decisión” favorable.
Antes de entrar a la fase de vista oral, verifique estos puntos de decisión en la contra-pericia:
- Test de Metodología: ¿Utiliza el perito contrario una norma técnica vigente (UNE, ISO) o se basa en “experiencia personal” no contrastable?
- Vacíos de Toma de Datos: Identifique si el experto contrario realizó una visita física al lugar o si su informe es meramente “de gabinete” basado en fotos de terceros.
- Conflictos de Interés: Verifique la relación previa del perito con la contraparte; un historial de facturación recurrente puede ser base para una tacha por parcialidad.
- Errores de Cálculo: Audite las sumas y porcentajes del informe contrario; un error aritmético básico suele destruir la credibilidad de todo el documento.
- Hitos de Notificación: Asegúrese de que el informe contrario fue aportado en plazo; la aportación tardía permite solicitar su inadmisión por preclusión.
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Última actualización: 26 de enero de 2026.
Definición rápida: La contradicción de peritajes es la discrepancia técnica sustancial entre dos o más dictámenes expertos sobre un mismo hecho, lo que obliga al juez a valorar la calidad de cada uno bajo las reglas de la sana crítica.
A quién aplica: Litigantes que se enfrentan a una prueba pericial desfavorable, peritos que deben ratificar sus conclusiones frente a un crítico y abogados en fase de interrogatorio experto.
Tiempo, costo y documentos:
- Tiempo de análisis: Se requieren entre 10 y 15 días para que su propio perito analice el informe contrario y redacte un anexo de réplica o notas para el interrogatorio.
- Costo estimado: El encargo de un “metaperitaje” o informe de crítica puede costar entre el 50% y el 100% del valor del peritaje inicial.
- Documentos esenciales: Dictamen contrario íntegro, anexos fotográficos originales, certificaciones de calibración de equipos y hojas de cálculo base.
Puntos que suelen decidir disputas:
- Orden de prueba: La capacidad de evidenciar que la toma de datos del contrario se realizó en condiciones no representativas del hecho.
- Tests base: La confrontación de la razón de ciencia; si el perito contrario no explica el “por qué” de su conclusión, el informe es nulo.
- Pasos del proceso: La solicitud oportuna del careo pericial (interrogatorio cruzado) durante la audiencia previa o el juicio.
Guía rápida para rebatir un peritaje contrario
Desmontar a un experto requiere una combinación de psicología forense y rigor técnico. En las disputas reales, estos puntos de decisión controlan el resultado de la valoración judicial:
- Detección de “Premisas Falsas”: Si la base del cálculo (ej. el precio de mercado inicial) es errónea, toda la conclusión posterior cae como un castillo de naipes.
- Evidencias de “Sesgo de Confirmación”: Mostrar que el perito contrario solo incluyó en su informe los datos que favorecían a su cliente e ignoró las pruebas discordantes.
- Plazos de Preparación del Careo: El abogado debe recibir las preguntas de demolición de su propio perito al menos 48 horas antes de la vista para poder asimilarlas.
- Práctica razonable: Se considera una práctica estándar invitar al perito contrario a explicar sus discrepancias de forma educada pero firme, exponiendo la falta de base científica.
Entender la contradicción pericial en la práctica
En la práctica cotidiana de los tribunales españoles, la contradicción no se resuelve por “mayoría de peritos”, sino por la consistencia del razonamiento lógico. Un error común es creer que si hay dos peritos que dicen A y uno que dice B, el juez elegirá A. Sin embargo, si el perito B utiliza una metodología más moderna o aporta una prueba documental (como una factura de reparación original) que desmiente la estimación de A, el juez seguirá a B. Las disputas suelen desarrollarse cuando el abogado no sabe traducir la debilidad técnica en una pregunta jurídica de impacto. La “razonabilidad” en la práctica significa que el juez busca la explicación que mejor encaje con el resto de las pruebas del pleito.
Qué significa “rebatir” implica un ataque en tres frentes: la competencia del autor, la idoneidad de la metodología y la veracidad de las conclusiones. Un perito que es experto en incendios forestales no es necesariamente el mejor para hablar de un incendio en un cuadro eléctrico doméstico. Los vacíos de prueba sobre la especialización exacta son puntos de giro cruciales. La lógica de prueba exige que el abogado pregunte: “¿Cuántos casos similares ha analizado usted con esta técnica concreta en el último año?”. Un silencio o una respuesta vaga destruyen el benchmark de razonabilidad del experto ante los ojos del magistrado.
Estrategia de demolición técnica en el interrogatorio experto:
- Ataque a la Base de Datos: ¿Son los datos usados por el contrario de fuentes oficiales o son estimaciones propias sin justificar?
- Exposición de la “Caja Negra”: Si el perito usa un software de cálculo, pídale que explique los algoritmos; si no sabe, el informe carece de transparencia técnica.
- Jerarquía de la Réplica: Presentar una tabla comparativa de conclusiones donde se vea gráficamente dónde se desvía el contrario de la realidad física.
- Hitos de Coherencia: Confrontar al perito con sus propias publicaciones o informes anteriores si en ellos defendía una tesis contraria.
Ángulos legales y prácticos que cambian el resultado
La variación por jurisdicción técnica en España bajo la LEC (artículos 347 y 348) otorga al juez libertad total de valoración, pero con la obligación de motivar por qué prefiere un informe sobre otro. La calidad de la documentación es el ancla: un informe de réplica que incluya fotos de alta resolución que el perito contrario “olvidó” poner tiene un valor devastador. Los cálculos base de las indemnizaciones suelen ser el punto más débil; si el perito contrario aplicó un porcentaje de depreciación arbitrario sin seguir las tablas del sector, el abogado debe exigir la justificación documental de ese número. Sin ella, la cifra es una mera suposición.
Además, los plazos de aviso para la impugnación de la objetividad (tacha de peritos) son ventanas críticas. Si usted descubre que el perito contrario tiene una relación profesional asidua con la aseguradora demandada, debe formular la tacha de inmediato. Los vacíos de prueba sobre la independencia del perito de parte son el talón de Aquiles de muchos informes. El benchmark de razonabilidad judicial exige que el experto sea un “auxiliar de la justicia”, no un mercenario de la parte; evidenciar este sesgo en el interrogatorio cambia radicalmente la percepción del juez sobre la veracidad del dictamen.
Caminos viables para resolver la contradicción
El camino más efectivo suele ser la notificación escrita + paquete de contra-pruebas entregado al perito contrario durante el acto de la ratificación. Al obligar al experto a mirar un documento que contradice su tesis en vivo, se generan dudas y vacilaciones que el juez anota. Esta solución práctica es mucho más potente que simplemente leer un papel; la reacción humana del experto ante el error evidenciado es una prueba indiciaria de su falta de rigor. Es una estrategia de litigio que busca la “rendición técnica” del oponente en sala.
Otro camino es el ajuste informal de las conclusiones mediante el careo. Si ambos peritos son profesionales, el juez puede pedirles que se pongan de acuerdo en los puntos que son meramente técnicos y dejen para la sentencia solo la interpretación jurídica. En estrategias de litigio de alta cuantía, proponer un tercer perito judicial (perito dirimente) tras evidenciar que los dos de parte son irreconciliables puede ser un arma de doble filo, pero a menudo es la única vía para romper un bloqueo donde el juez no se atreve a decidir por falta de claridad técnica absoluta.
Aplicación práctica: Flujo para desmontar el informe contrario
El flujo típico de una contradicción pericial se rompe cuando el abogado intenta “jugar a ser ingeniero”. Para evitar este error y asegurar un interrogatorio de alto nivel técnico, siga esta secuencia de 6 pasos profesionales:
- Realizar la auditoría de admisibilidad: Verificar si el perito contrario tiene la titulación legal necesaria y si el informe cumple con el juramento de imparcialidad (Art. 335.2 LEC).
- Identificar la “Falla de Origen”: Detectar si los datos de partida del informe contrario son erróneos (fechas, medidas, precios base).
- Encargar el informe de crítica (Metapericial): Su perito no debe solo defender lo suyo, sino redactar un documento específico analizando los errores del contrario.
- Diseñar el “Interrogatorio de Trampas”: Preguntas encadenadas que obliguen al perito contrario a admitir principios técnicos que contradicen su propia conclusión final.
- Aplicar el parámetro de razonabilidad metodológica: Confrontar al experto con la normativa técnica obligatoria que ha ignorado en su estudio.
- Escalar al careo presencial: Solicitar que ambos expertos comparezcan simultáneamente para que las contradicciones queden expuestas sin posibilidad de evasión.
Detalles técnicos y actualizaciones relevantes
En el marco normativo de 2026, la transparencia en la pericial ha integrado el uso de herramientas de verificación digital. Ya no basta con aportar una foto; se exige que los metadatos de las imágenes del informe pericial sean accesibles para verificar la fecha y ubicación exacta de la toma de datos. Un punto de atención crucial es el uso de la Inteligencia Artificial en informes económicos: si el perito contrario usó una IA para proyecciones de lucro cesante, usted debe exigir que se revele el “promp” y la base de datos de entrenamiento. Sin este desglose, la prueba debe ser impugnada por falta de trazabilidad científica.
Los estándares de desglose e itemización son ahora la base de la “sana crítica” judicial. El Letrado de la Administración de Justicia suele descartar informes que agrupan daños en conceptos genéricos como “Gastos de reparación: 15.000€”. El benchmark de razonabilidad exige que cada tornillo y cada hora de mano de obra estén justificados. La retención de registros de las comunicaciones entre el abogado y el perito es otro punto de atención; aunque están protegidas por el secreto profesional, una excesiva coordinación de guion puede ser detectada y usada para probar la falta de independencia del experto.
- Normas UNE/ISO: El perito debe citar la versión exacta de la norma aplicada; el uso de normas derogadas es causa de nulidad técnica inmediata.
- Certificación de Equipos: Todo aparato de medida usado (láser, termógrafos, básculas) debe aportar su certificado de revisión anual en vigor.
- Trazabilidad de Muestras: En periciales de materiales, debe existir un acta de recogida de muestras que garantice que no hubo manipulación.
- Diferencia de Opinión vs Error: El abogado debe distinguir en sala qué es una conclusión discutible y qué es un error científico objetivo.
Estadísticas y lectura de escenarios
Los patrones de escenario muestran que el juez suele decantarse por el perito que mejor “enseña” su ciencia al tribunal. Estas métricas ayudan a monitorizar la eficacia de la contradicción.
Distribución de motivos por los que un Juez prefiere un peritaje (2025):
- Mayor rigor metodológico y documental: 45% – El informe con más “papeles” de respaldo gana.
- Claridad y seguridad en la ratificación oral: 30% – La oratoria del experto es decisiva.
- Imparcialidad percibida (ausencia de tachas): 15% – El perito que admite puntos flacos genera más confianza.
- Uso de tecnología de vanguardia: 10% – Drones, escáneres 3D o Big Data.
Evolución de la eficacia del Metaperitaje (Antes vs Después):
- Sentencias que anulan el informe contrario tras metaperitaje: 22% → 58% (Herramienta al alza por su contundencia).
- Tasa de acuerdos extrajudiciales tras presentar informe de réplica: 15% → 42% (El contrario desiste al ver su error expuesto).
- Impugnación de honorarios periciales tras careo: 5% → 18% (Refleja el castigo al perito deficiente).
Puntos monitorizables para el éxito de la refutación:
- Ratio Preguntas/Contradicciones: (Óptimo: 3 preguntas por cada error detectado). No sature al juez con detalles menores.
- Días de preparación: El éxito es directamente proporcional al tiempo que el perito propio dedica a estudiar al contrario.
- Métrica de convicción: Si el perito contrario dice “es posible” o “no lo puedo asegurar” más de 3 veces, el informe está muerto procesalmente.
Ejemplos prácticos de contradicción pericial
En una reclamación de daños por pérdida de beneficios, el perito contrario usa una media de ingresos de los últimos 10 años. El perito de parte realiza una crítica metodológica probando que los últimos 2 años hubo una crisis de sector que el otro ignoró para inflar la cifra. El juez, ante la evidencia de que la base de cálculo era “irreal”, descarta el informe contrario y acepta la cifra del perito de parte, que era más moderada pero técnicamente impecable.
Un abogado recibe un peritaje contrario muy técnico sobre una estructura metálica. En lugar de pedir un careo entre ingenieros, intenta interrogar él mismo al perito contrario. El experto lo domina fácilmente con jerga técnica y el abogado no sabe repreguntar. La parte pierde el pleito porque no supo evidenciar que el perito contrario usó un coeficiente de resistencia de materiales erróneo. La prueba ausente fue la voz del perito propio en sala.
Errores comunes al rebatir informes contrarios
Atacar al perito en lugar de al informe: Insultar o menospreciar al experto contrario genera rechazo en el juez; el ataque debe ser siempre ad rem (al objeto) y no ad hominem (a la persona).
No solicitar la ratificación del contrario: Creer que con impugnar el papel por escrito es suficiente; sin interrogatorio oral, el informe contrario mantiene su fuerza intacta en la mente del juez.
Aportar la réplica demasiado tarde: Si su perito detecta un error, debe comunicarlo al juzgado cuanto antes vía “escrito de alegaciones a la pericial”; esperar al juicio puede ser visto como una estrategia de emboscada mal valorada.
Aceptar el careo sin preparación previa: Un careo desorganizado donde ambos expertos hablan a la vez solo confunde al juez; el abogado debe moderar el debate con puntos de discrepancia numerados.
Ignorar los anexos del contrario: A veces el error no está en el texto del informe, sino en una foto del anexo que demuestra lo contrario de lo que el perito afirma; audite cada imagen con lupa.
FAQ sobre la contradicción de peritajes
¿Qué es un metaperitaje y por qué es tan efectivo para ganar un pleito?
Un metaperitaje es un informe técnico cuyo objeto principal no es analizar el hecho del litigio, sino el dictamen pericial aportado por la contraparte. Es una auditoría técnica externa. Su efectividad radica en que no opone una opinión contra otra, sino que señala errores científicos objetivos, omisiones de normas de obligado cumplimiento o fallos en el tratamiento de datos. Cuando un perito “audita” al otro, le está dando al juez las herramientas lógicas para descartar el informe contrario sin necesidad de que el magistrado sea un experto en la materia.
El ancla de su éxito es la neutralidad aparente: el metaperito debe actuar como un profesor corrigiendo un examen. Si logra demostrar que el perito contrario usó una fórmula equivocada o una muestra insuficiente, el dictamen contrario pierde su presunción de acierto técnico. Es el paso práctico más inteligente en reclamaciones de alta cuantía donde la prueba pericial es el único sustento de la demanda o la contestación.
¿Puede el juez nombrar a un tercer perito si los dos de las partes se contradicen totalmente?
Sí, es lo que se conoce como perito judicial dirimente, aunque en el sistema civil español no es automático. El juez debe valorarlo si considera que, tras el careo y los interrogatorios, persiste una duda técnica razonable que le impide dictar sentencia. No obstante, en la práctica de 2026, los jueces prefieren decidir basándose en cuál de los peritos de parte ha sido más riguroso. Nombrar un tercero alarga el proceso otros 6 meses y supone un costo adicional (provisión de fondos) que las partes deben adelantar.
El hito de decisión para pedir este tercer perito suele ser la Audiencia Previa. Si usted ve que su peritaje es sólido pero el contrario también lo parece, puede adelantarse y solicitar la designación judicial para evitar el riesgo de una sentencia salomónica (que dé un poco de razón a cada uno). El cálculo base del riesgo es que el perito judicial suele tener una “presunción de imparcialidad” que le da un peso extra, para bien o para mal.
¿Cómo se prueba la falta de imparcialidad de un perito de parte contrario?
La vía legal es la tacha de peritos (Art. 343 LEC). Para que prospere, no basta con sospechar; hay que aportar una prueba documental del vínculo. Las causas más comunes son: ser empleado de la parte, tener participación en la empresa demandada, o haber emitido dictámenes de forma exclusiva para esa misma parte en los últimos años (dependencia económica). Una prueba muy efectiva en 2026 es el rastreo de redes sociales profesionales o registros mercantiles donde aparezcan colaboraciones previas que el perito no declaró.
El ancla legal de la tacha es la “sospecha fundada de parcialidad”. Si usted logra probar que el perito cobra el 80% de su facturación anual de la misma compañía de seguros, el juez valorará su informe con una cautela extrema, asumiendo que sus conclusiones están “contaminadas” por el interés comercial. Este es un punto de giro que invalida la fuerza probatoria de informes que, sobre el papel, parecen impecables pero que en el fondo son defensas de parte disfrazadas de ciencia.
¿Qué debo preguntar en el interrogatorio si el perito contrario usa términos muy técnicos?
La estrategia debe ser la simplificación forzada. Su objetivo es que el juez entienda que el tecnicismo oculta un vacío de prueba. Pregunte: “¿Podría explicar este concepto para alguien que no es ingeniero?” o “¿En qué dato físico concreto se apoya esta conclusión?”. Si el perito se refugia en la complejidad sin aterrizar en el hecho, usted debe evidenciarlo: “Señor perito, no le pregunto por la teoría general, le pregunto si usted midió la fisura del muro el día de la visita. ¿Sí o no?”.
El benchmark de razonabilidad judicial se pierde cuando el experto suena evasivo. Obligar al perito a salir de su “zona de confort” terminológica es el primer paso para desmontar una narrativa falsa. El hito de éxito del interrogatorio es conseguir que el perito admita que su conclusión es una “probabilidad” y no una “certeza”, lo que abre la puerta para que el juez se decante por la tesis de su propio perito si esta es más categórica y documentada.
¿Es posible impugnar un peritaje porque el experto usó inteligencia artificial?
En 2026, el uso de IA en peritajes no es ilegal, pero está sujeto a estrictos estándares de transparencia. Un peritaje que usa IA sin desglosar el modelo, las variables de entrada y el sesgo del algoritmo es impugnable por falta de control humano y falta de trazabilidad científica. El artículo 335 de la LEC exige que el perito actúe con su conocimiento personal. Si la conclusión la dicta una máquina y el perito solo la firma, se está vulnerando el principio de responsabilidad experta.
La lógica de prueba para rebatir esto es exigir la exhibición del “Journal” o registro de actividad del software. Si el perito no puede explicar cómo la IA llegó a ese resultado, la prueba carece de valor porque no puede ser sometida a contradicción efectiva (usted no puede interrogar a un algoritmo). Este es un hito de compliance procesal nuevo que está ganando pleitos tecnológicos enteros por la mera incapacidad de los peritos tradicionales para defender el uso de estas herramientas.
¿Qué valor tiene un informe pericial que se basa solo en fotografías enviadas por el cliente?
Este es el llamado “peritaje de gabinete” y su valor probatorio es muy bajo comparado con un informe de campo. Al rebatirlo, usted debe destacar que el perito contrario no pudo verificar el estado real de las cosas, no pudo tomar medidas directas y solo vio lo que la parte interesada quiso enseñarle. Es una prueba sesgada por origen. La jurisprudencia del Tribunal Supremo suele dar preferencia al perito que realizó la inspección personal (presencialidad técnica) sobre el que solo analizó documentos.
El ancla para desmontarlo es preguntar por las “omisiones”: ¿Vio usted el reverso de la pieza? ¿Analizó la cimentación o solo la grieta superficial? Si la respuesta es negativa por falta de visita, el informe queda reducido a una mera opinión técnica secundaria. El paso práctico es que su propio perito documente su visita con video y geolocalización para probar que su toma de datos es la única que refleja la realidad material del conflicto.
¿Puedo aportar una contra-pericial el mismo día del juicio?
No, por regla general. La aportación de peritajes está sujeta al principio de preclusión para evitar la indefensión de la otra parte. En el juicio ordinario, deben aportarse con la demanda o contestación, o como máximo 5 días antes de la Audiencia Previa si se anunció la imposibilidad de presentarlos antes. Aportar un informe nuevo el día de la vista oral causará su inadmisión inmediata, salvo que se trate de una respuesta muy puntual a un hecho nuevo e imprevisible surgido tras los escritos iniciales.
Sin embargo, lo que sí puede aportar el día del juicio son notas o esquemas de apoyo para el interrogatorio del perito contrario, siempre que no constituyan un dictamen nuevo. El hito de seguridad es enviar cualquier informe de réplica técnico al menos con la antelación necesaria para que el Letrado lo incorpore al expediente digital (LexNET) y la contraparte pueda estudiarlo. La sorpresa procesal es enemiga del éxito en la valoración de la prueba.
¿Qué pasa si el perito contrario admite en el juicio que se ha equivocado en un dato?
Este es el escenario de victoria táctica máxima. Una vez que el experto admite un error en sala, la credibilidad de todo su dictamen se desploma. El abogado debe dejar constancia inmediata de esa admisión en el acta y, en el trámite de conclusiones, pedir al juez que descarte el informe por falta de rigor. Legalmente, el perito tiene el deber de rectificar si detecta un error, pero procesalmente eso invalida la “certeza” que el juez necesita para fundamentar su fallo en esa prueba.
El ancla de este momento es la “trazabilidad del error”. Si el perito se equivoca en la base de un cálculo, usted debe preguntar si eso afecta al resultado final. Casi siempre la respuesta será que sí. Ese hito de contradicción es el que permite que su propia pericial brille por contraste. Asegúrese de que el Letrado recoja fielmente las palabras exactas de la rectificación del perito contrario para que consten en la grabación de la vista.
¿Cómo se rebate un peritaje que se basa en normas técnicas extranjeras?
Si el conflicto ocurre en España y existen normas UNE o leyes nacionales aplicables, el uso de normativa extranjera (como las ASTM americanas) es un punto de impugnación muy fuerte. Usted debe alegar que el perito ha ignorado el marco legal y técnico vigente en el lugar del hecho. A menos que el contrato especifique que se rige por estándares internacionales, la norma nacional es de obligado cumplimiento para la valoración de daños o seguridad.
La lógica de prueba exige aportar la norma española equivalente y demostrar que el resultado sería diferente. El benchmark de razonabilidad judicial siempre favorecerá a la norma de proximidad. Es un error común de peritos de grandes multinacionales que traen sus estándares globales al juzgado de instancia local; evidenciar esta “desconexión normativa” es una forma rápida y técnica de invalidar las conclusiones del oponente.
¿Qué es el “Careo de Peritos” y cómo solicitarlo correctamente?
El careo es el interrogatorio conjunto y cruzado de los peritos que han emitido dictámenes contradictorios (Art. 347.1.5º LEC). Es la herramienta definitiva para que el juez vea quién tiene razón en tiempo real. Se solicita en la Audiencia Previa, argumentando que las discrepancias son de tal magnitud que un interrogatorio separado no bastaría para aclarar la verdad técnica. En el careo, los peritos pueden preguntarse entre ellos, bajo la moderación del juez y los abogados.
El éxito en el careo depende de la preparación de su perito: debe llevar una lista de 3 puntos clave donde el otro falla y no dejarse arrastrar a discusiones estériles. El hito de control es la grabación: el juez valorará quién de los dos mantiene la calma y ofrece explicaciones más lógicas frente a la presión del otro. Es una solución práctica que resuelve el 80% de las dudas judiciales en materia de arquitectura y valoración de activos complejos.
Referencias y próximos pasos
- Descargue el Esquema de Careo: Acceda a un borrador técnico de Puntos de Discrepancia Pericial para organizar el debate en sala de forma profesional.
- Verifique Normativa UNE: Consulte el catálogo de AENOR para asegurar que el perito contrario ha citado la normativa técnica vigente en España.
- Auditoría de Peritos: Utilice el buscador del Colegio Oficial correspondiente para confirmar la especialidad y colegiación del experto contrario antes de la tacha.
- Solicite Metaperitaje: Si el informe contrario es de alta cuantía, contrate un análisis de errores metodológicos para blindar su interrogatorio.
Lectura relacionada:
- El artículo 348 de la LEC y la valoración de la prueba pericial por el tribunal.
- Diferencias entre discrepancia técnica y error pericial: consecuencias jurídicas.
- Cómo impugnar un informe pericial basado en Inteligencia Artificial en 2026.
- La tacha de peritos de parte: plazos, causas y forma de acreditar la parcialidad.
- Técnicas de interrogatorio experto: cómo romper la credibilidad del perito contrario.
Base normativa y jurisprudencial
La contradicción de peritajes en España encuentra su marco legal en la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil (LEC), específicamente en los artículos 347 (interrogatorio y careo) y 348 (valoración de la prueba). Estas normas establecen que el juez no está vinculado a la pericia, sino que debe valorarla según las “reglas de la sana crítica”, lo que implica un juicio de lógica, coherencia y rigor científico. Asimismo, la Ley Orgánica del Poder Judicial refuerza la obligación del juez de motivar su preferencia por un peritaje sobre otro para evitar la arbitrariedad en la sentencia.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha establecido que la contradicción pericial debe resolverse atendiendo a la “razón de ciencia”: tiene más valor el informe que mejor explica el proceso deductivo y que aporta pruebas de campo más exhaustivas. Rulings recientes de 2025 han enfatizado que el juez no puede limitarse a promediar cifras si existe un error metodológico probado en uno de los dictámenes. Por tanto, la identificación de fallos técnicos objetivos y el uso del metaperitaje son los anclares legales que permiten romper la presunción de acierto del peritaje contrario ante los ojos del tribunal.
Consideraciones finales
Rebatir un informe pericial contrario no es un acto de negación, sino de depuración técnica. En un sistema judicial que exige certezas, el litigante que logra evidenciar el sesgo o el error del adversario es el que realmente protege su derecho. El valor de hacerlo bien desde el metaperitaje inicial se traduce en una ventaja estratégica que desarma al oponente y facilita la labor del juez, quien agradecerá siempre una guía clara para navegar entre verdades técnicas en conflicto.
Como hemos analizado en este panorama de 2026, la tecnología y el rigor metodológico son los nuevos jueces de la prueba experta. Manténgase informado sobre las nuevas normas técnicas, utilice el careo como herramienta de clarificación y nunca ignore el poder de una pregunta de demolición bien anclada en un dato físico. Un proceso donde la contradicción se maneja con profesionalidad es un proceso donde la justicia se basa en evidencias indiscutibles y no en la mera retórica pericial.
La metodología es la clave: Un informe sin norma técnica es una simple opinión; ataque siempre el “cómo” se hizo el informe antes de discutir el “qué” concluye.
El careo es definitivo: Si las discrepancias son grandes, pida el careo; ver a dos expertos debatir es la forma más rápida para que el juez sepa quién domina la materia.
Audite los datos base: El 70% de los peritajes erróneos fallan en la toma de datos inicial; si usted prueba que el dato de origen es falso, todo el informe queda anulado.
- Revise los anexos del perito contrario buscando contradicciones visuales que el texto del informe intente ocultar.
- Solicite a su propio perito una lista de 5 preguntas técnicas de “sí o no” para el interrogatorio del oponente; la brevedad fuerza la admisión del error.
- Verifique si el perito contrario ha sido objeto de sanciones deontológicas o críticas en sentencias previas para fundamentar una tacha por falta de profesionalidad.
Este contenido es solo informativo y no sustituye el análisis individualizado de un abogado habilitado o profesional calificado.
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